31 octubre, 2012

SANDY: Se elevan a 40 los muertos y Obama otorga ayuda federal a Nueva York y Nueva Jersey



LA EXPLOSIÓN

SANDY HACE EXPLOTAR PLANTA ELÉCTRICA EN NUEVA YORK

Una veintena de trabajadores quedaron atrapados la noche cruenta en que Sandy irrumpió en Nueva York, en una central eléctrica de la compañía Consolidated Edison,en el lado este de Manhattan. Las aguas crecientes que acompañaron el surgimiento de una gran tormenta de arena accionaron sobre los transformadores que iluminaron un punto del cielo recordando el episodio amargo del 11-S. Gran parte del corte de luz en la ciudad, que ha afectado a más de un millón de personas, fue realizado por las autoridades por motivos preventivos.

LOS DATOS
 
En Nueva York hubo 18 víctimas mortales —de las 40 contabilizadas— 750.000 personas estaban todavía ayer sin suministro eléctrico y el transporte público se recupera.
 
El saldo de muertes que deja Sandy totaliza un centenar con los 67 fallecidos en el Caribe. Obama declaró "zona catastrófica" las áreas afectadas, que dispondrán de ayuda federal.

En todo Estados Unidos la secuela de“Sandy” dejó a más de 8 millones de personas sin luz.
 
La tormenta paralizó casi totalmente la campaña electoral del presidente, que busca la reelección, y del republicano Mitt Romney, quienes se enfrentarán en comicios el próximo martes, aunque millones de ciudadanos ya votaron por anticipado.

Las muertes -por la caída de árboles, electrocución o siniestros automovilísticos- se produjeron en Nueva York, Nueva Jersey, Virginia Occidental, Connecticut, Pennsylvania y Maryland.

La tormenta dejó a millones de personas sin suministro eléctrico desde Maine a Carolina del Norte y obligó a la suspensión de unos 14.000 vuelos de aerolíneas comerciales en más de una docena de aeropuertos del este del país.

En algunos sitios, las olas llegaron a niveles récord, como en Nueva York, donde alcanzaron los cuatro metros.

Grandes urbes como Nueva York, Washington y Filadelfia quedaron completamente paralizadas.

En Nueva York el fuego destruyó más de 50 casas en Queens, informaron los bomberos, mientras que en Nueva Jersey se rompió un dique.
 
Frente a la costa de Carolina del Norte se hundió la réplica del histórico barco de tres mástiles "Bounty" y un miembro de la tripulación murió y otro está desaparecido, mientras la Guardia Costera logró rescatar al resto de 14 pasajeros y tripulantes.

Antes de moverse a territorio estadounidense, ”Sandy” causó la muerte a 67 personas en el Caribe la semana pasada -54 en Haití, 11 en Cuba, una en Bahamas y otra en Jamaica-, con vientos de 175 kilómetros por hora. Sandy se deshace y comienza a ser leyenda.
 
LAS IMAGENES
 
 Nueva York anegada

“El sistema de subte de la ciudad de Nueva York tiene 108 años pero nunca afrontó un desastre tan devastador como el que experimentamos anoche”, dijo el presidente de la Autoridad Metropolitana de Transporte de la Gran Manzana, Joseph Lhota, respecto a que hubo cortes de luz en amplias zonas de la red y el agua inundó numerosos túneles que hicieron ver una por muchas horas una ciudad anegada en agua.
 
 
El día después
 
 
Llevará tiempo la recuperación. El sueño americano ha sido tocado por la tragedia. Hoy todo el mundo quiere estar en Nueva York.

30 octubre, 2012

SANDY ARRASA: ¡20.000 millones de pérdidas! ¡14 muertos en toda Norteamérica!

"SANDY" es ya uno de los diez huracanes más costosos de la historia de Estados Unidos.

El huracán 'Sandy' arrasó literalmente en el país más poderoso del planeta.

Ya se habla de pérdidas económicas por 20.000 millones de dólares; sin embargo, las víctimas humanas suman 14 desde que tocó tierra en Nueva Jersey en la tarde noche del lunes.

'Sandy' no perdonó y se ensañó con América arrastrando vientos máximos sostenidos de 130 kilómetros por hora.

Las muertes se han registrado en los estados de Nueva York, Nueva Jersey, Maryland, Virginia Occidental, Connecticut y Carolina del Norte.

Un conductor murió en Massachussets en un accidente provocado por los vientos. En Canadá, una mujer falleció tras ser golpeada por un cartel publicitario derribado por las ráfagas. Son al menos 14 los muertos en toda Norteamérica, que se suman a los 64 que dejó el huracán a su paso por el Caribe.

Según los partes, el ojo de "Sandy" tomó tierra en torno a las 20.00 hora local (01.00 hora peninsular española) sobre Atlantic City.

Pero 'Sandy', ya convertido en depresión post-tropical, sigue siendo peligroso por su tamaño y la duración del frente, que sigue avanzando hacia el oeste-noroeste (300 grados).

La situación es tan grave en el Este que se ha decidido el envío a esa parte del país de miembros de la Guardia Nacional especializados en primeros auxilios, operaciones de rescate y otras tareas de respuesta a emergencias.

NEW YORK, LA MÁS GOLPEADA

En Nueva York, la ciudad más afectada, el nivel del agua en Battery Park, en el sur de Manhattan, ha alcanzado más de 4,1 metros de altura, por encima del anterior récord histórico -de 3,4 metros- que alcanzó en 1821. El famoso perfil iluminado de la ciudad se quedó a oscuras anoche.

Entre los huracanes más costosos en la historia americana, 'Sandy' podría costar al sector asegurador entre 5.000 y 10.000 millones de dólares y podría convertirse así en uno de los diez huracanes más costosos de la historia de Estados Unidos, según calculan hoy los expertos.

"Esta tormenta tiene el potencial de ser mayor que el huracán 'Irene", que al año pasado tuvo un impacto (económico) de entre 10.000 y 15.000 millones de dólares, según Planalytics, una empresa dedicada al análisis del impacto económico de fenómenos naturales, en un blog de la cadena CNBC'

Los huracanes más caros en la historia del país son el 'Katrina' (2005), que se calcula que superó los 80.000 millones de dólares, seguidos de "Wilma" (2005), "Charley" (2004), "Iván" (2004), "Andrew" (1992), "Rita" (2005), que costaron todos ellos más de 10.000 millones de dólares.

"Sandy" ya es causante seguro de pérdidas económicas de entre 10.000 y 20.000 millones de dólares (de 7.750 a 15.500 millones de euros).

De esa cifra, solo la mitad de los daños, entre 5.000 y 10.000 millones, se encontrarían cubiertos por algún tipo de póliza.

UN CICLÓN FEROZ

La ferocidad de Sandy ha puesto a todos en alerta. Los vuelos cancelados, comercios cerrado y hasta la clausura de Wall Street es sólo un anticipo de los daños, aunque sean por la simple inactividad o ingresos no generados.

Eqecat cree que afectará al 20% de la población (60 millones de personas); y el analista de riesgo Core Logic prevé que se verán dañadas 284,000 propiedades, valoradas en 88.000 millones de dólares.

Los meteorólogos temen que la voracidad de Sandy supere al ciclón Irene, que el pasado año escaló al top siete de los huracanes más gravosos para EEUU, con daños económicos por valor de 15.800 millones de dólares (12.250 millones de euros).

El seguro cubrió 4.300 millones de dólares. El peor de estos siniestros, de presencia bastante frecuente en la costa americana, se remonta a 2005, cuando el Katrina dejó perjuicios por 105.800 millones de dólares (82. 000 millones de euros).

Los hay peores -analiza el periódico especializado El Economista, de España-Los terremotos en Japón han dejado a su paso daños, materiales y personales, de factura descomunal. El Banco Mundial fecha en 2011 el peor del que hay cifras: la brutal sacudida de la tierra en superficie y en el mar de Japón causó perjuicios por 235.000 millones de dólares (182.260 millones de euros), al complicarse con la reparación de las centrales nucleares.

El impacto final del Sandy -estima El Economista-"dependerá de su evolución: de la fuerza con que pueda arrasar la tormenta de arena en función de la agresividad de los vientos; y de si hay lluvias torrenciales a su término y si derivan en inundaciones".

Antes de llegar a la costa este de EEUU, el huracán Sandy ya había arrasando Cuba en el oriente cubano barriendo el 80 por ciento de la cosecha de café de este año, lo que supone que la producción caerá hasta las 4.000 toneladas, la más baja del último siglo.

New York se queda a oscuras tras explosión de estación eléctrica


 
LOS ESTRAGOS DE SANDY
 
El huracán Sandy tocó New York con inundaciones récord y masivos cortes eléctrico se sucedieron tras la explosión de la empresa Con Edison.
 
Sandy, ha perdido la categoría de huracán y está considerado ahora como un ciclón postropical, pero dejó a oscuras a un total de 350.000 hogares tan solo en la ciudad de New York y el condado de Westchester.

La Companía Con Edison, ha cortado el suministro de forma preventiva a todo el sur de Manhattan. Afortunadamente, ningún trabajador ha quedado atrapado por la explosión.

Debido a este ciclón, que podría situarse entre los diez más costosos de la historia de Estados Unidos, el nivel de la crecida de las aguas ha llegado a los 11,25 pies ó 3,4 metros en el área de Battery Park, al sur de Manhattan, con lo que ha batido el récord de 1821.

Sandy azota con toda su fuerza las costas de Estados Unidos y se adentra en Nueva York

La herida de Sandy se extiende por la franja costera desde New England (noreste) hasta Carolina del Norte (sureste) y embiste a Nueva York. No hay piedad con el Norte, que ahora siente la brutalidad de la naturaleza.
TIEMBLA AMÉRICA
Sandy tocó tierra y azota con toda su fuerza las Costas de Nueva Jersey y Delaware. En Nueva York la alerta es máxima.
 
Hay más de 5 millones de personas sin energía en 11 estados americanos
El fenómeno que ya estremece a Estados Unidos, tiene a más de 5  millones de personas sin energía en al menos 11 estados que sufren los embates del huracán. informa EFE.

Las autoridades han advertido de riesgos sin precedentes y han ordenado la evacuación de cientos de miles de personas en ciudades y pueblos a lo largo de una extensa franja costera desde New England (noreste) hasta Carolina del Norte (sureste).

Algunas zonas bajas de Nueva York y Nueva Jersey comenzaron a sufrir hoy (el lunes) inundaciones y cortes de electricidad como consecuencia del huracán que tiene paralizada la costa este de EE.UU.

Con unos vientos máximos sostenidos de 150 kilómetros por hora y una velocidad de desplazamiento de 44 kilómetros por hora, el ojo de "Sandy", de categoría uno de una escala de cinco, alcanzó Estados Unidos entre  la costa del extremo sur de Nueva Jersey y la costa central de Delaware.

En una declaración desde la Casa Blanca, el presidente Barack Obama afirmó que "ésta será una gran y difícil tormenta" que va a afectar a "millones de personas", pero se manifestó seguro de que el país está preparado para afrontarla.

Los estados de Delaware, Rhode Island, Pensilvania, Connecticut, Virginia, Nueva Jersey, Nueva York, Maryland y el Distrito Federal (DC) han sido declarados en estado de emergencia.

Los mayores embistes son los del oleaje y la subida del nivel de agua del mar, que podrían poner en riesgo vidas humanas

El área metropolitana de Nueva York, con 19 millones de habitantes, está situada en una zona de islas, ríos, canales, estrechos y pantanos, y por ello el mayor peligro está en las inundaciones causadas por las crecidas de más de tres metros, debido a la coincidencia del huracán con la pleamar.

Desde el lunes, las inundaciones eran notables en zonas bajas de Manhattan, Red Hook (Brooklyn), Hoboken (en la vecina Nueva Jersey y al otro lado del río Hudson) o el condado de Suffolk, en Long Island y fuera ya de la Gran Manzana.

En la costa atlántica de Nueva Jersey, donde es inminente que "Sandy" toca tierra, Atlantic City, una ciudad costera famosa por sus casinos, evacuada este domingo, estaba ya el lunes bajo las aguas.

Una grúa gigante se partió parcialmente junto a un lujoso edificio de Nueva York cercano a Central Park, a causa de los fuertes vientos provocados por el huracán "Sandy". Tiembla América y la naturaleza se ensaña brutalmente. 

 
Un fotorreportaje con imagenes
de Samuel Greenberg
 
 
El Huracán "Sandy" es ya de las peores tormentas de la historia que hayan asolado al Caribe y América  El fenómeno natural podría generar el aumento del nivel de agua entre 3,3 y 3,6 metros, estiman los científicos. Su devastador paso por Estados Unidos en las últimas horas paralizó estados como Nueva York y Nueva Jersey.
 

El poderoso huracán Sandy podría establecer récords sin precedentes para un fenómeno meteorológico de esta naturaleza en Estados Unidos. Las secuelas comienzan a contabilizar daños, y buena parte América amanece hoy como una región golpeada por la naturaleza.
 
Según un informe publicado en CNN en Español, el huracán Sandy podría ser ya la tormenta más fuerte de la historia que se tenga registro.
 
En 1938, el gran huracán de Nueva Inglaterra contenía una baja presión (sistema en torno al que giran los huracanes) de 946 milibares, mientras que Sandy, al irrumpir en costas estadounidenses, tenía una presión mínima de 943 milibares.
 
El huracán Sandy se extiende a lo largo de 1,600 kilómetros, extensión que supera a la de la mayoría de países del mundo, tanto así que si la tormenta fuera un país estaría entre los 20 más grandes del planeta.
 
Según las autoridades, Sandy podría causar las peores inundaciones de la historia en los estados de Maryland, Delaware y Pennsylvania.
 
El dato científico de que el huracán podría generar el aumento del nivel de agua entre 3,3 y 3,6 metros, lo que podría romper el récord de 3,5 metros, establecidos en 1960 por el huracán Donna, y podría ser la causa de inundaciones catastróficas por Sandy.
LAS IMAGENES DE LAS PRIMERAS EMBESTIDAS
CICLÓNICAS DE SANDY SOBRE ESTADOS UNIDOS EL LUNES
 
 
EN LA TARDE DEL LUNES,  SANDY DOMINABA ASI BEACH HAVEN , NEW JERSEY
 
 
 Brooklyn, en New York, ya no era un canto
 
 
 HURRICANE SANDY: Ocean City, New Jersey es un cementerio acuático, Pareciera que se lo traga el mar.
 
 
HURRICANE SANDY: Milford , CT vive los primeros síntomas del desastre.
 
 
 Horas antes de tocar tierra, todavía, en Atlantic City, costas de New Jersey el mar era un demonio
 
Roosevelt Blvd. and Hamilton Place in Brigantine parece que se los traga el agua.
 
 Northshore Massachusetts: Olas enormes impactan con todo lo que encuentran a su paso.

 
 
 
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Tiembla América y la naturaleza se ensaña brutalmente.

El huracán Sandy 'golpea las puertas' de Nueva York



Más de 5 millones de personas sin energía en 11 estados de EEUU por el huracán Sandy

Sandy tocó tierra y azota con toda su fuerza las Costas de Nueva Jersey y Delaware. En Nueva York la alerta es máxima.

28 octubre, 2012

El nieto del Che: "La revolución en Cuba no fue democrática y tampoco es comunista ahora".

Durante mi vida en Cuba, tuve la suerte fortuita de conocer a Hilda (Hildita) Guevara Gadea, madre de Canek e hija primogénita del Che; y solo ella sabe por qué su padre se fue de Cuba. "Hildita" murió en 1995, sola y olvidada en un hospital de La Habana, discrepando con el poder.
 
Canek Sánchez Guevara, el primer nieto del Che ha dicho que "la democratización de Cuba será pos-Castro, ni con Fidel ni con Raúl. El sistema político cubano se ha comportado como una monarquía y no sé por qué se le sigue llamando socialismo".

Reproducimos en Atrio Press, este trabajo escrito por Canek, donde hace un análisis de la Revolución Cubana, en cuyos ambientes nació y creció, aunque no los comparta en muchas de sus aristas. (JDL-ATP).

Habla Canek, el nieto del Che Guevara


"La revolución en Cuba
no fue democrática
y tampoco es comunista ahora,
sino un vulgar capitalismo de Estado llamado también 'fidelismo'.






Por Canek Sánchez Guevara.
Nací en La Habana en 1974, en una casona en Miramar, sobre la Quinta Avenida: en resumen, en plena Aristocracia esquina con Burguesía. La vida en casa, empero, era cualquier cosa menos aburguesada. Además de mis padres (Hilda Guevara Gadea y Alberto Sánchez Hernández) habitaba el lugar un grupo de guerrilleros mexicanos llegados a la isla un par de años atrás. Ellos no eran técnicos extranjeros ni nada por el estilo, eran unos malditos revoltosos que estaban en Cuba -digamos- sin haber sido invitados por el gobierno (en otras palabras: secuestraron un avión en México y aterrizaron en La Habana; para hacer corta la historia).

Creo que vivíamos unas doce o quince personas en aquella casa, no sé bien -por supuesto, mis recuerdos de aquella época no son míos, sino recuerdos de los recuerdos de otros, recuerdos de conversaciones, pues. En algún momento los revoltosos mexicanos (comunistas, anarquistas, socialistas libertarios, qué se yo) decidieron que esa realidad socialista distaba mucho del ideal de libertad que ellos tenían, así que mandaron a la mierda la realidad y se largaron de Cuba en pos de la Idea (creo recordar que alguno de ellos, incluso, fue invitado a salir del país…). Y allá nos fuimos todos -me llevaron, quiero decir- hasta la lejana Italia.

Durante los años 70, Italia era un hervidero de refugiados latinoamericanos de todas las tendencias de la izquierda. No "refugiados" en el sentido pasivo del término, sino militantes de sus respectivas causas en el exilio. Había argentinos, colombianos, nicaragüenses, salvadoreños, peruanos y sí, mexicanos también.

Qué hacían mis padres en Italia es algo que no concierne al texto en cuestión, baste saber que cuando me preguntan algo relacionado con canciones infantiles, siempre respondo: Bandiera Rossa... Sí, creo que Bandera Roja y La Internacional fueron las primeras canciones que aprendí de niño. Recuerdo (no sé por qué) que en esos años llevaba siempre colgada del cuello una tira de cuero negro con un puño verde olivo. Tengo vagos recuerdos también (como flashazos) del minúsculo departamento que habitábamos en Milán. En serio, minimalista...

Cuando tenía cinco años mi madre y yo volamos a La Habana. Durante varios meses (y ya sabes como es el tiempo en las Eras Infantiles: un verano puede ser infinito y un año entero apenas un segundo) vivimos en un apartamento en un edificio recién estrenado, justo tras el Hotel Riviera. En realidad eran dos edificios, de esos que llaman de Microbrigada, de unos siete pisos, pequeñas ventanas y balcones aún más chicos. Y yo la pasaba de lo más bien: había tantos niños con los que jugar, tanto sol y tanta vida...

Bien, ese año en La Habana asistí al preescolar y francamente, no tengo muchos recuerdos de la escuela... En realidad sí: recuerdo los días de vacunación (no tienes idea de lo cobardón que era -soy- para las inyecciones). Recuerdo también a un par de gemelos (jimaguas) que eran un verdadero desastre juntos, y ahora me vienen a la memoria las interminables repeticiones de ejercicios caligráficos. En fin, cosas de preescolar.

Terminado ese curso, mi madre y yo viajamos a Barcelona para reunirnos con mi padre. Habían pasado pocos años desde la muerte de Francisco Franco (estoy hablando del setenta y nueve u ochenta) y las izquierdas estaban, como quien dice, desatadas. Mis padres siempre colaboraron con sindicatos y publicaciones diversas, tanto periódicos como revistas de izquierda. Colaboraron profundamente, quiero decir.

El caso es que crecí entre salas de redacción y manifestaciones de tres días; el cuarto oscuro de revelado y un concierto de rock; entre mesas de diseño e interminables discusiones sobre el sujeto y el objeto de la revolución. Estudié el primer año de la primaria en una escuela bilingüe (castellano-catalán) de acuerdo con el discurso libertario de la época en España: el rescate de las Autonomías y sus valores culturales, comenzando por la lengua, claro. Recuerdo a mis amigos argentinos, hijos de unos refugiados amigos de mis padres, y recuerdo también las abiertas discusiones que los adultos sostenían por encima de la mesa -y los vinos- sobre la revolución permanente, mundial, en un sólo país, no sé; y siempre citando nombres en ruso, alemán, italiano o francés (vamos, no recuerdo qué discutían, sino el hecho de discutir -algo que, por supuesto, pasó a formar parte intrínseca de mi ser). Yo no entendía nada, y para ser franco, tampoco me interesaba: si Batman lucha por el bien, de qué se preocupan estos tontos, pensaba yo...
 
Mi padre pudo volver a México cuando el presidente López Portillo dictó una amnistía general para todos los involucrados en los movimientos armados de los 70. Mi madre tenía siete meses de embarazo y yo siete años de edad. (Aquí debo aclarar que apenas dos años atrás, cuando salimos de Italia, pude decir abiertamente los verdaderos nombres de mis padres, siempre sujetos al rigor del clandestinaje. Mi familia entonces eran los compañeros de ruta de mis padres, y sus nombres -los de todos ellos- otros muy distintos a los verdaderos...). Mi hermano Camilo nació en Monterrey, la ciudad de la que es mi padre y en medio de la numerosa familia paterna, tan ajena y acogedora a la vez: lo desconocido para mí.

Poco antes del primer cumpleaños de mi hermano nos mudamos a la ciudad de México -una mole impresionante que contiene un mundo alucinante- y mis padres, por ironía o yo-que-sé, me inscribieron en una escuela de nombre José Martí. Mi hermano era asmático y yo estudié un año y medio en esa escuela. (Ya sé que una cosa no tiene relación con la otra, sólo intento resumir dos hechos en una sola frase). Camilo pasó su segundo cumpleaños en una cámara de oxígeno en el hospital cercano a casa, y la casa -toda- medía unos siete metros de largo por cuatro de ancho: la sala era también la habitación de mis padres, con la cocina a un lado, apenas separada por una barra o una mesa, no recuerdo. El micro-mini-nano baño y una estrecha habitación que compartíamos Camilo y yo completaban nuestro hogar.

Tuve tres buenos amigos cuando viví en ese sitio; uno de ellos murió, no regresó de las vacaciones y cuando le pregunté a su mamá por él, ella se echó a llorar. Después mi madre me explicó. Fue mi primer contacto con la muerte. He perdido a muchos amigos. (El enfrentamiento con la Muerte, afirma Savater marca el inicio del pensamiento en el humano. Cuando por primera vez se piensa en la muerte, se Piensa, en realidad, por vez primera porque la muerte despierta la conciencia de la vida, despierta el miedo y despierta las preguntas también…).
 
Terminé la primaria en la ciudad de México, en una pequeña escuela de la que tengo buenos recuerdos y en la que hice buenos amigos. Por entonces vivíamos en el sur de la ciudad, en una unidad habitacional con cuarenta y siete edificios, lo recuerdo bien. Estaba cerca de la Universidad Nacional, así que vivían algunos profesores e investigadores de dicha institución... con sus familias, claro. Durante las dictaduras latinoamericanas de los años setenta, México acogió a muchos perseguidos políticos de diversas nacionalidades, sobre todo argentinos y chilenos. Algunos de ellos encontraron trabajo en la UNAM, y unos cuantos vivían en los edificios cercanos al mío. De hecho, mi mejor amigo en esa época era un chileno a quien recuerdo con mucho cariño... nos hemos visto un par de veces después, seguimos siendo amigos. Entre nosotros teníamos un pacto, un secreto que nadie más debía compartir: éramos comunistas... (es decir, sabíamos que había algo diferente en nuestro pasado, en nuestra historia, y teníamos la vaga idea de que un vago sentimiento de justicia justificaba esa diferencia... En fin, todo un trabalenguas infantil).
 
Mi madre, mi hermano y yo nos fuimos a vivir a La Habana en el verano de 1986, e inmediatamente después, entré a la secundaria Carlos J. Finlay, en Línea y G, en pleno Vedado. Honestamente, fue un choque tremendo. No tanto por las diferencias tangibles, materiales, como por las otras, las incorpóreas, las no-cósicas: de ser la revolución una utopía o una conversación, se convirtió para mí en una realidad absoluta. Entendámonos, yo no entendía un carajo de la revolución, tan sólo intuía que era el núcleo de nuestra vida (de la vida que yo había vivido con mi familia) y que se trataba de algo de lo que sólo se hablaba en voz alta cuando se estaba en confianza. De hecho, mi relación familiar con Ernesto Guevara nació en Cuba, donde irremediablemente fui bautizado como El Nieto del Che, y eso ya a los doce años.
 
Me costó mucho aprender a lidiar con esa suficiencia revolucionaria tan llena de carencias, con ese discurso que se contradecía al abandonar el aula y con la maldita obsesión de algunos de mis profesores con que yo tenía que ser el mejor. Por otra parte, recuerdo con especial cariño a mi maestro de Español, a quien le agradeceré siempre la severidad con que revisaba mis trabajos; a cierta profesora de Matemáticas con quien de inmediato hice amistad, y a otro más de la misma asignatura, que era serio y jocoso a la vez; recuerdo a una profesora de Química de quien no aprendí mucho, pero me caía muy bien y a una de Fundamento de los Conocimientos Políticos que, involuntariamente, me hacía pensar.
 
Ser El Nieto del Che fue sumamente difícil; yo estaba acostumbrado a ser yo, a secas y de pronto comenzó a aparecer gente que me decía cómo comportarme, qué debía hacer y qué no, qué cosas decir y qué otras callar. Imaginen, para un preanarquista como yo, eso era demasiado. Por supuesto, me empeñé en hacer lo contrario. Mis padres me educaron (como a mis hermanos) con absoluta libertad. De hecho, a veces pienso que me educaron para ser desobediente... aunque quizás sólo esté buscando excusas, no lo sé. Lo cierto es que pronto comencé a sentirme a disgusto con tal situación.
 
Vivíamos en un apartamento amplio y confortable (quizá el único inconveniente es que estaba en un piso doce y el ascensor pocas veces funcionaba), pero bastante alejados de la nomenklatura. De los pocos contactos que tuve con la "alta sociedad" cubana no tengo recuerdos memorables (y no incluyo aquí a los buenos amigos que encontré en esos estratos: pocos pero sinceros), a no ser por el gusto amargo que me quedaba al comparar sus palabras y su forma de vida con las palabras y la vida del llamado Pueblo. Pero yo apenas me hacía adolescente, las valoraciones las hago ahora, en aquel momento no las comprendía del todo.
 
No quiero que pase por sus cabezas la idea de que yo era un niño superdotado o algo por el estilo, sencillamente fui educado en el análisis, y el análisis decía que algo andaba mal. Digamos que sabía sin comprender; o que comprendía sin saber a ciencia cierta qué demonios ocurría a mi alrededor. Porque yo no vivía encerrado en una burbujita de cristal, de ninguna manera. Mis amigos vivían en el Vedado mismo, o en Centro Habana, o en Marianao, o en Miramar, o en Alta Habana, o en Alamar o en La Lisa.
 
Mi vida no quedó circunscrita al discurso oficial, si bien formaba, consciente o inconscientemente, parte de ese discurso... Asistía a conciertos de rock (semi-clandestinos mas tolerados... a veces), vagaba por la ciudad como uno más de sus habitantes; era joven y por ello sospechoso. ¿Sospechoso de qué? Pues eso, de ser joven, supongo. A veces me detenían en la calle y revisaban mis papeles y mis pertenencias, y una vez me revisaron el culo. En serio, recuerdo que estaba en la cola de Coppelia y se me acercó un tipo vendiendo pastillas (psicotrópicas, claro). Le dije que no quería y en cuanto dio dos pasos me cayeron encima. Me llevaron a los baños de la heladería, hicieron que me desnudara y me obligaron a hacer cuclillas mientras uno de ellos, con su uniforme de civil (la sempiterna guayabera blanca) se asomaba a ver si alguna pastillita asomaba por el ano... Qué obsesiones las de los policías...
 
En fin, era yo un greñudo más, un "desafecto", "antisocial" y algo muy cercano -según los cánones policíacos- a un lúmpen. Claro que no lo era, pero eso no importaba, y además en cuanto salía a relucir mi árbol genealógico, simple y llanamente me soltaban, no sin antes recordarme que esas no eran las actitudes que se esperaban de alguien como yo: El Nieto del Che no podía frecuentar tales compañías; en otras palabras, que no me juntara con "el pueblo", que no me contaminara con ellos. Comencé a comprender que Pueblo es una hermosa abstracción que tiene múltiples usos, sobre todo retóricos... Tendría yo unos quince o dieciséis años y por entonces ya había abandonado el Pre.
Sí, como tantos otros estudiantes de mi generación fui un desertor escolar. Navegaba con bandera de NadaMeImporta entre otras cosas para restarme importancia o, mejor aún, para restarle importancia a la imagen que de mí se esperaba (si es que a estas alturas se esperaba algo de mí).

Por esos años adquirí la costumbre de discutir, aún en términos superficiales, sobre lo real y lo simbólico, sobre el fondo y la forma, sobre la esencia y la apariencia. Comencé a enamorarme de las palabras y de las ideas. Me apasioné con Kafka y -lo admito con rubor- el primer pensador que en verdad me "llegó" fue Schopenhauer, tan antitropical él. Me interesaban por igual el rock y el mito de Trotsky, los dadaístas y el sonido electrónico; y al mismo tiempo, todo me daba igual. Era un chico un tanto silencioso: no triste ni nada de eso, por el contrario, siempre he sido feliz; quiero decir que era bastante introspectivo: Existencialista, decían mis amigos mayores, y aunque a mí no me quedaba muy claro qué significaba aquello, la palabrita me gustaba.
 
Comencé a interesarme en las formas culturales, a leer sobre pintura y música, a hundirme en novelas y películas, ensayos filosóficos y teorías artísticas; no sé, simplemente a buscar. Mi lucha, empiezo a darme cuenta, siempre ha sido cultural: digamos que el hombre es hombre a pesar de sí mismo, pero se hace plenamente humano por encima de su ser. Ser lo que somos es natural; lo cultural entonces, es preguntarnos qué somos, a dónde vamos, y también de dónde venimos. Y cuando afirmo que soy un hombre "culto" no refiero con esto al sentido aristocrático que se oculta tras el término; entiendo por hombre culto a aquel que sabe que además de su propia cultura hay otras más, ni mejores ni peores, tan sólo diferentes. Y en Cuba la dictadura es también cultural. O, ante todo, quizás... (Recuerdo ahora un acontecimiento que al igual que a tantos cubanos, me marcó como hierro candente. Me refiero al telenovelesco juicio al General Arnaldo Ochoa, a los hermanos De la Guardia y demás implicados en el tráfico de drogas, marfil, diamantes y divisas.
 
Si utilizo el término "telenovelesco" es sólo para acentuar el modo en que yo lo viví: a través del televisor, noche tras noche, a las ocho en punto, esperando un desenlace que de antemano conocíamos, con el morbo exacerbado y ese desagradable tonito inquisitorio que permeó todo el (pre)juicio… Entendámonos, no insinúo que esos hombres fueran inocentes, sino que a todas luces sus superiores conocían tales manejos. A nadie podía caberle en la cabeza (a menos que el cerebro dejase mucho espacio libre dentro de la cavidad craneana) que el mismísimo Comandante no estuviera al tanto de todo el asunto.
 
Evidentemente se trató de una operación de Estado, como muchas más que hemos presenciado; una operación destinada a procurar de preciosos dólares al gobierno cubano… Nadie en su sano juicio podía aceptar tal locura, tamaña farsa, tremenda broma de pésimo gusto. Sin embargo, mucha gente perdió el juicio en esos meses… Se hacían los locos, para decirlo en buen cubano; admitieron a pies juntillas la mentira judicial pero, ¿qué otra cosa podían hacer? Yo tampoco decía en voz alta lo que pensaba, lo comentábamos entre los amigos, nada más.
 
Lo discutíamos como uno de los tantos temas que por entonces nos interesaban: las tetas de Fulanita o la fiesta de mañana, la proyección de Metrópolis o el concierto de Carlos Varela, no sé… Se discutía mucho, pero nada se decía: ¿Cómo expresar la ausencia de expresión; ésa que silencia al individuo y lo vuelve zombi parlante?)
 
Después viví en El Cerro, en un minúsculo apartamento a unas cuadras de la Biblioteca Nacional, donde por cierto trabajé: restauraba libros. Olvidé decir que entre los quince y los diecisiete años fui aprendiz de fotógrafo, primero en Juventud Rebelde y luego en Granma (además de adentrarme en lo que, con algo de autoelogio, se da en llamar fotografía artística). Edité junto con algunos amigos una pequeña revistita fotocopiada dedicada al rock (unos pocos ejemplares, nada más), y comencé a escribir. Debo decir que todo esto lo hacía con la mayor ingenuidad del mundo, no como parte de un plan maestro sino con la espontaneidad del antojo. Me interesé por las vanguardias artísticas, culturales, estéticas, y también, claro, por las ideológicas y políticas. Me hundí en los ismos, he de admitirlo. Empecé a dedicarme al diseño gráfico, al tiempo que hacía fotografía, componía música y escribía pésimos poemas "abstractos". Me hice buen lector y poco a poco, editor.
 
En 1996 salí de Cuba, un año después de la muerte de mi madre y a diez de mi llegada a La Habana -mi hermano salió de Cuba justo después de la muerte de Hilda. Salí con el corazón hecho mierda y las ideas más revueltas que cuando llegué: había vivido desde los doce hasta los veintidós años ahí. Me hice en Cuba: la amé y la odié como sólo se puede amar y odiar algo valioso, algo que es parte fundamental de uno...
 
Ahora vivo en la ciudad de Oaxaca, en México, alejado voluntariamente de la comunidad cubana en este país, y del exilio en general -debo admitirlo, me harta la sola idea de dedicarme a hablar de Cuba: me interesan tantas cosas! Soy diseñador, editor, a veces promotor cultural o crítico de la cultura, según el caso. Colaboro con algunas publicaciones culturales o políticas; sigo componiendo música y me involucro en discusiones artísticas. Estoy editando una revista cuyo número 0 está pronto a aparecer (se llama El Ocio Internacional y aparecerá en papel y en internet a la vez -ya les avisaré): una revista dedicada al análisis y la discusión cultural; y además, escribo una novela, La inmortalidad del cangrejo, de la cual llevo unas 280 cuartillas. (En 1996 publiqué un librito titulado Diario de Yo -que para colmo ni siquiera es un diario-, texto que pronto pondré en red por si a algún despistado le interesa… La publicación corrió a cargo de una pequeñísima editorial hoy desaparecida y hasta donde yo sé, no se vendió un sólo ejemplar, lo que aumenta mi orgullo anticapitalista... jejeje!)
 
En cuanto a mí... ¿qué puedo decir? Sólo soy un egoísta que aspira a ser un hombre libre. Un egoísta que sabe que el Egoísmo nos pertenece a todos y que éste ha de ser solidario si se quiere pleno: en otras palabras, que mi libertad sólo es válida si la tuya también lo es, si mi libertad no aplasta tu libertad ni la tuya a la mía... Como decían los "Pistols: And I am an anarchist..."

(Publicado también en la web de la Unión Liberal Cubana el 14 de julio de 2006)
Notas:Hilda Guevara (1956-1995).

La hija mayor del "Ché" Guevara, fruto del primer matrimonio del Che (en la foto),fue bibliotecaria de la Casa de las Américas en La Habana (Cuba). Ernesto "Ché" Guevara conoció a Hilda Gadea en México en 1954, donde ella lo adoctrinó en el marxismo; se casaron en Guatemala en 1955. Fue Hilda, quien le presentó a Raúl y Fidel Castro. En 1956 nació su primogénita Hilda "Hildita" Guevara. Tenía 11 años cuando murió su padre en la selva boliviana. En apariencia vivió una vida tranquila en Cuba, en un importante centro de propaganda oficial y añorando ver llegar "la cara humana del comunismo". Murió a los 39 años (como su padre) de un tumor cerebral. En una famosa carta póstuma del Ché a sus hijos les decía "Crezcan como buenos revolucionarios. Estudien mucho para poder dominar la técnica que permite dominar la naturaleza. Acuérdense que la revolución es lo importante y que cada uno de nosotros, solo, no vale nada. Sobre todo, sean siempre capaces de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo. Es la cualidad más linda de un revolucionario".

En ocasión de uno de los aniversarios de su madre, el mejicano Canek Sánchez Guevara, nieto mayor del Ché, escribió: "La revolución en Cuba no fue democrática y tampoco es comunista ahora, sino un vulgar capitalismo de Estado llamado también 'fidelismo'.
"HILDITA" EN 1994, UN ANO ANTES DE MORIR
"Hildita" Guevara, escribió un libro: "Mi Vida con el Che". La primera edición fue realizada en México, en 1972. En 1973 hay otra edición inglesa. En el 93 se editó en portugués. En 1994 se publicó en Italia. En el 97 se publicaron dos ediciones francesas. En España, no se ha publicado aún. Tampoco se conoce su edición en Cuba. Prometo hablarles de este libro y de la Hildita que yo conocí. 






Hilda Gadea, la madre, durante los años del mayor esplendor de la pareja.


Eloy Gutiérrez Menoyo: Para Cuba nunca fue un traidor

El español que se arrimó a Fidel Castro y quien nunca le tragó, luchó primero por derrocar a Batista, se pasó 22 años en la cárcel, se fue al exilio, y en 2003 retornó enfermo y arrepentido a la isla.- Al morir esta semana, residía con estatus "alegal" en La Habana.
Eloy Gutiérrez Menoyo, en una
imagen tomada en La Habana
a su regreso en 2003 

Para muchos muere un traidor, para Cuba, inexorablemente, nunca lo fue. Menoyo nunca existió en la vigencia ni en el ideal político de Cuba, aunque se le hayan dado atributos de héroe -fue el tercer comandante de la Revolución-. En realidad, nunca lo fue.

Un libro editado en Cuba en 1991 –y eso no se hace todos los días para desacreditar a alguien que nunca existió. -“Yo nunca fui un traidor"-, destapó ya hace dos décadas las dimensiones de personaje de contra que desde el primer día el castrismo advirtió en él.
“Nunca fui un traidor: retrato de un farsante” (Roberto Orihuela,  La Habana, editorial Capitán San Luis, 1991), agota en 400 páginas la personalidad farsante de un personaje que se vinculó al proceso revolucionario cubano por error. Cuba le abrió las puertas a Manoyo, porque sabía lo que quería y esperaba de él. Menoyo se pasó la vida haciendo el juego de Judas. Con él, Cuba le vendió el alma al diablo, sabiendo lo que esperaría del español.

En aquel revelador documento que el propio régimen encargó al escritor y dramaturgo cubano Roberto Orihuela, no hubo desperdicio en cocinar la personalidad de revolucionario férreo que la historia dibujó en Menoyo. A Orihuela le encargaron el libro que no escribe cualquiera.

Revisado y corregido, el título vio la luz: “YO NUNCA FUI UN TRAIDOR” es una mirada desgarradora de toda la trayectoria funesta de Menoyo. No mucho se dijo entonces, porque ya el ex comandante estaba en la diáspora.
Sin embargo, hay lagunas, e imagino que para el propio autor, quien escribió lo que quiso Cuba que se escribiera.  Roberto Orihuela –a quien conocí- escribió la historia que le dijeron. El libro fue revisado y corregido.

Para todo el que conoce  la historia de la última etapa de lucha de la revolución cubana, cuando se pregunta ¿Quién fue Eloy Gutiérrez Menoyo? Salta la imagen del férreo comandante del Ejército Rebelde que se arrimó a Fidel y bien pronto comenzó a conspirar contra su Revolución.
Sin embargo, el libro encargado a Roberto Orihuela, despeja que  Eloy Gutiérrez Menoyo nunca traicionó, ni a Fidel Castro ni a su revolución, porque, sencillamente, para Cuba estaba claro que el español no  fue más que un agente a sueldo del imperialismo desde antes de incorporarse a la lucha guerrilera en Sierra Maestra.

Desde el primer día en que aterrizó en la isla, ya se sabía que Menoyo iba con la misión de  crear en el centro de la isla, en las montañas del Escambray, un frente guerrillero, con la finalidad de frustrar el avance del movimiento revolucionario cuando él era junto a Che Guevara y William Morgan, un coprotagonista mas de la Revolución Cubana. Fue uno de los guerrilleros que entró triunfante en La Habana en enero de 1959, pero su gloria le duró dos años hasta 1961, en que huyó clandestinamente de Cuba.

Por eso para Cuba, Gutiérrez Menoyo nunca fue un traidor, porque sencillamente no existió. Un agente a sueldo de los servicios de inteligencia norteamericanos, a quien el régimen nunca le perdió pies ni pisadas.
Eloy Gutiérrez Menoyo, el español -nacido en Madrid el 8 de diciembre de 1934- que luchó para derrocar a la dictadura de Fulgencio Batista en 1959 y frenar el avance de Fidel Castro, murió esta semana en La Habana, a los 77 años.

Su vida fue un calvario de incógnitas, desde su encarcelamiento -22 años- primero hasta su retorno enfermo a La Habana, en que el castrismo inesperadamente le abrió las puertas.
En cualquier caso, lo que ahora narran las agencias son ideas difusas para un espía disfrazado de héroe: “Un aneurisma se llevó ayer al hombre que le plantó cara a su ex amigo Fidel Castro”, relatan los cables. Menoyo fue un peso pesado toda la vida, hasta cuando huyó a Estados Unidos y se estableció en Miami, donde se convirtió en líder militar del grupo anticastrista radical Alfa 66.

Sorpresivamente se fue a morir a La Habana con una hoja de acciones que inexplicablemente el régimen le perdonó. 

Gutiérrez-Menoyo no pudo cumplir su sueño de abrir una oficina para Cambio Cubano, el movimiento que fundó en 1992 y que promovía el diálogo. Una actividad que fue considerada "demasiado suave" por algunos exiliados de Florida.
Nadie sabe a ciencia cierta porque Menoyo se fue a morir a La Habana. Ni su familia cuando él regresó a  La Habana en 2003, y mucho menos el oficialismo, que siempre ha mantenido un mutismo sobre su figura, salvo el libro encargado que le ignora y desmarca por muchas razones, porque, en realidad, nunca fue un traidor.

Ahora, Eloy Gutiérrez-Menoyo está muerto en Cuba con muchas incógnitas. Para unos fue un «contrarrevolucionario» connotado y para otros un «dialoguero» que no fue más allá de sus ansias.

La palabra hablada y escrita

En la antigua Roma, atrio era un espacio abierto en sus míticas casas cercado de pórticos y destinado a reuniones familiares y a los huéspedes. En las iglesias romanas, atrio se describía en un patio amplio que miraba al exterior. Atrio son los extensos corredores al aire libre que se disipan a la majestuosidad de muchos templos y palacios en la fisonomía de las grandes ciudades de este mundo.

Y eso es @trio press, un espacio permanentemente abierto a los acontecimientos que han rodeado y rodean la vida. @trio Press (ATP Foro de Noticias) es una ventana a la actualidad en todos los horizontes del quehacer humano, y que dibujaremos con la imagen, el sonido y la palabra hablada y escrita.

@trio press-foro de noticias es una plaza pública en la red, un epicentro de atención cultural e invitación constante al foro libre.

El atrio triunfó en Roma tal como el ágora en Grecia como punto de encuentro y opinión tras la caída de la civilización micénica en el siglo VIII (Antes de Cristo). Hasta nuestros días, la más famosa, el Ágora de Atenas, es la única belleza arquitectónica de la Antigua Grecia que conserva, al menos, su techo original. Y allí, como marcándole el paso del tiempo está al aire libre el extenso corredor, el atrio, que se disipa al Ágora de Atenas.

En honor a esa pauta primera del derecho al foro y a la opinión sale @trio press. Como un foro público, un espacio para difundir actualidades. Vamos a contar la historia que vivimos a partir del testimonio que es uno mismo. Queremos, sobre todas las cosas, encontrar los protagonistas del pasado y del presente del derrotero que es la vida.

Esto es @trio press el espacio donde invitamos a contar la historia, la de este mundo y que, a veces, pasa inadvertida. Contáctenos y cuéntenos lo que quiera en Atrio Press, el foro de noticias. Nosotros lo diremos tal como nos lo cuenten. Bienvenido a @trio press.

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