La opinión gráfica: Mano a mano

La opinión gráfica: Mano a mano
Fidel Castro y Hugo Chávez se vuelven a dar la mano. El ex líder cubano con 85 años cumplidos y el presidente venezolano, con 57 a sus espaldas. Chávez está en La Habana, por tercera vez en ocho meses, otra vez operado de “lesión pélvica”, donde ya superó un cáncer. Los dos llevan la marca de las dolencias, pero andarán “como un dinamo”, acuñan desde Venezuela. Fidel y Chávez, hablaron de muchas cosas: de intervenciones quirúrgicas, de vida de rehabilitación, de dietas balanceadas y de tratamiento, mucho tratamiento para el cuidado de la tocada salud. Los dos dan fe vida en esta foto, y hasta se habrán echado suerte hasta el próximo mano a mano.

Lo que pasa en Cuba

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04 marzo, 2012

ESPAÑA: La muerte de Julio Martínez o el ocaso del refugiado

No se podrá perdonar jamás a España que saque a un perseguido de Cuba, le conceda asilo político y le deje morir en la más absoluta marginación.

Emigrar a España como asilado político se ha convertido en una vía –un negocio- de muchos perseguidos para zafarse de sus dictaduras, cobrar las ayudas de los fondos públicos y largarse después a América.
 

 

Julito se pasó quince años en España para nada, tocando puertas que nunca se abrieron. Se desgajó de su familia y de todo su pasado, para nada. Y lo peor de todo es que acabó sus días marginado y en la más cruenta soledad.
Por defender su derecho más inalienable: expresarse libremente, Julito hizo de todo en Cuba y por Cuba.

A su paso fugaz por el periodismo oficialista, probó el olor de la censura. Le bastó pasar por la jefatura de la página cultural del periódico Victoria de Isla de Pinos (Isla de la Juventud) y afrontar los sinsabores del periodismo de opinión como columnista del diario Trabajadores, en La Habana, para convencerse finalmente de que él pensaba distinto.

Fue a la luz de los noventa cuando saltó la barrera y empezó su largo batallar por una Cuba diferente.
Pero de qué le valió a Julio Feliciano Martínez García (Julio San Francisco) haber sido cofundador de Habana Press, la primera Agencia de Prensa Independiente de Cuba sin estatus legal.

De qué le valió ser fundador del incipiente Movimiento Cubano de Periodismo independiente y del llamado Concilio Cubano que proliferó en los noventa.
De que le valió formar fila tantas veces desde la información en el lanzamiento sobre La Habana de las octavillas de las avionetas de la organización humanitaria Hermanos al Rescate, y difundir después, arriesgadamente, sobre el derribo de las mismas por fuerzas de la aviación cubana.
De nada le valió a Julito levantar  su escritura como un arma inteligente y afilada en contra del régimen de La Habana, como de él escriben sus amigos Belkis Bigles. y Nicolás Águila. 
No consiguió el cambió dentro de Cuba y, mucho menos, que le escucharan, y lo más fácil en su desenfreno fue apostar por el camino de todo perseguido. Entonces ahí estaba España, y España le abrió la puerta.
Por su lucha tenaz en contra del oficialismo, Julio fue desterrado en 1997. Me acuerdo del día en que partió. Lo despedí en una turbulenta Habana. Julito salió y llegó solo en alma a España, sin saber que el peor de los presagios rondaba su vida.
Había salido también lastimado por una mala salud. Julio Martínez estuvo internado en Cuba en el Sanatorio San Juan de Dios, marcado ya por dolencias que le castigaban la vida. Pero eso parece que nunca lo supo España, porque se le pasaron 15 años de vida exiliada sin el más mínimo cuidado, dando tumbos por todas partes, lejos del deterioro físico que lo consumía.
Lo hizo en Madrid primero (12 años), donde yo conviví con él. Tocó a mil puertas y muy pocas se le abrieron, soñó de mil maneras y soñó despierto, pero, sobre todo, Julito no cejó nunca en su lucha indetenible por un cambio para Cuba.
Hizo de todo, desde figurar en las listas de una futura transición en Cuba hasta hacer lo que más le gustaba: escribir y crear.
 A saber donde estará su más preciado ensayo, que Julio ultimaba al morir: Apuntes para el estudio del Movimiento cubano de Periodismo Independiente. Tenía acabada también Prensa Gulag, una novela sobre la apasionante lucha de un periodista cubano disidente, que le prologó el decano académico español Luís María Anson. Su vida estaba llena de proyectos, pero sobre todo del sueño de ver el cambio de Cuba, y volver.
Hasta el final de sus días, Julio San Francisco –como se firmaba artísticamente- llenaba el blog El Club de los Amigos Malos, donde difundía la realidad de la isla desde la perspectiva de sus amigos cubanos dispersos por el mundo.
Desafortunadamente, la muerte con su inusitado paso lo truncó todo en el alma noble de Julito que agonizó sus días españoles este febrero, en Murcia, al borde del Mediterráneo, a donde se había marchado en 2009. Allí fue encontrado muerto por el doctor José Manuel Román Murga, la última mano tendida que encontró el desterrado en una tierra que siempre le fue ajena. Tal vez por un infarto o por la agonía de vivir solo y desolado, pero lo cierto es que Julio Martínez, con 60 años trillados, ahora está muerto lejos de su tierra, aunque a muchos les cueste creerlo. Muerto con todas las posibilidades de la salvación a su alrededor, aunque él nunca las tuviera a su alcance. Eso hay que impugnarselo a la España que lo acogió. 
Y ahora diré con más claridad ¿por qué?
Que la vida de Julito en el destierro haya tenido un cruento final, nadie lo puede negar. Pero esa muerte tiene varias lecturas. No se podrá perdonar jamás a España que saque a un perseguido de Cuba, le conceda asilo político y le deje morir en la más absoluta miseria como víctima enajenada de la marginación. Eso pasó con mi colega Julito.
Desperdigado de su familia y de sus raíces, murió como un indigente el poeta, escritor y periodista cubano Julio Feliciano Martínez García. Y si eso tuviere un nombre, hay que atribuírselo al gobierno del Partido Popular que en el mandato de José María Aznar sacó a un hombre enfermo de Cuba para traerlo a morir sin familia y sin futuro.
De nada, pues le valió venirse cuando fue acogido por el Ejecutivo de Aznar. Su único mérito ha sido portar siempre el pasaporte de la ONU para los refugiados que Julio justificó hasta el final, sin importarle la familia que dejó atrás. 
Pero no importaron muchas cosas en este ser desarraigado que en su sangre llevaba el gen español, porque su abuelo materno, el gallego Juan Ramón García Casas, fue un emigrado a la isla que Julio veneró toda la vida, aunque nadie se lo tuviera en cuenta. “Él me inculcó el amor por España”, dijo a La Tribuna del Noroeste cuando ya residía en Murcia.
No le tuvieron en cuenta ni raíz ancestral ni mucho menos que el haberse venido a  España, a Julio le supuso renunciar a un visado para viajar a Estados Unidos y, tal vez, un mejor derrotero de vida. Pero Julio quiso a España hasta el final, aunque España no le haya acogido bien a él.
Sea como fuere, Julio Feliciano Martínez, el periodista, el refugiado, nieto de español, no debió acabar sus días en la marginación.
EL NEGOCIO DE REFUGIARSE EN ESPAÑA
Emigrar a España como asilado político se ha convertido en una vía –un negocio- de muchos perseguidos para zafarse de sus dictaduras, cobrar las ayudas de los fondos públicos y largarse después a América. Ha sido el fin de muchos cubanos, pero no fue la suerte final de Julito, aunque él, desde Cuba, ya declinara refugiarse en Estados Unidos.
Cuando llegó a España en 1997, con su estatus de asilado, Julio tuvo un brevísimo período de ayudas económicas que provenían de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) o mejor, de las subvenciones millonarias que CEAR recibe del gobierno y justifica luego en los asilados de turno para después desentenderse de ellos. Claro, van a sus "tajadas" sin importarles la razón por la que se constituyeron como organizaciones no gubernamentales (ONG). Julio siempre fue un asilado y un enfermo desprotegido, a quien no debió faltar nunca la ayuda del país que lo acogió.
Muchos otros que no fueron un Julio, cobraron sus ayudas y se desentendieron después de la razón que les trajo un día a España. Por eso digo yo, que en una especie de laberinto y trampolín aéreo se ha convertido esta madre Patria, que arropa y arropa, acoge y acoge, aunque después la vida se vuelva de espaldas.
Otros han tenido mejor suerte o la suerte se la buscaron ellos: llegaron, cobraron y se largaron. No sé cómo, pero muchos nombres que a España llegaron por el gesto generoso de sus gobiernos, no aguantaron la papeleta incierta del asilado, temieron una vida de desahucio y abandonaron para siempre el estatus de refugiados.
Con sus razones o no, sobran ejemplos de ex presos políticos emblemáticos hasta los casos de un médico, un abogado o un taxista, supuestamente perseguidos en Cuba; muchos vinieron con sus familias, fueron bien servidos por España y ahora viven del sueño americano. ¿Como llegaron? Que se lo pregunten también a España.  
Justificado o no, con la razón o la sin razón, pero cierto es que muchos de los presos y perseguidos emblemáticos que bajo la cartera del ex canciller Abel Matutes salieron de Cuba, y los que han seguido saliendo después, un buen número de ellos, con pasaporte o sin él, desde la España que los acogió, un día lo decidieron y se largaron a América. Es lo que ahora mismo sucede con los beneficiados de la Primavera Negra de 2003. Entonces, ¿por qué se les abrió España? 
 
El asunto tiene un claro trasfondo, muchos disidentes cubanos importados por España -y no incluyo a todos- no hacen otra cosa que reafirmar la imagen de la península como un corredor aéreo en el denodado afán de llegar, coger y continuar viaje hacia Estados Unidos. Llegan y reciben unas atenciones que paga toda la sociedad española para luego exigir otro destino.
La verdad está ya desmontada con los más recientes casos de los hijos de la Primavera Negra. Pero ya digo, este fenómeno no es nuevo, viene desde los tiempos del gobierno Aznar, cuando pasó lo mismo con otros que ya no están. A España llegaron nombres conocidos de ex presos cubanos -con pasaporte Matutes- Están en las listas y en los períodicos, recibieron ayudas colosales y terminaron en Estados Unidos. Este hecho desenmascara el buen negocio que tiene una inverosímil disidencia cubana, tras la que hay mucho trasfondo, pues defenderán muchas cosas menos el necesario cambio cubano que piden adentro. Para eso, mejor haber optado por la dignidad y la coherencia de haber continuado en prisión, o al menos en la isla, si de lucha pacífica se trata.
Como dijo un analista, el caso es mucho más grave de lo que parece, porque "con su posición estos ciudadanos cubanos que han aceptado la deportación de su propio país, están poniendo en riesgo la libertad de los que todavía están presos" (Carlos Carnicero, periodista y analista político).

El derrotero del asilado en España ya no es la vía del socorro por un camino de bien. Lejos se está demostrando que muy pocos de los que llegan mantienen en alto el estatus de refugiado que les concedió la ONU cuando por sus vidas temían. Al menos, Julio Martínez fue un perseguido hasta el final de sus días. No tuvo la vida que quiso, pero nunca defraudó a España, aunque no tuvo todo lo que del reino esperaba.
“Matando y escribiendo”
murió el poeta
    • Un día le preguntaron desde La Habana ¿Extrañas las palmeras? Y Julio respondió: “Te extraño a ti, al resto de mis amigos y a mi familia que hace 14 años que no los veo. Me gustaría regresar algún día a Matanzas, donde nací, a Corralillo, donde pasé mi adolescencia, a La Habana… La lucha por la libertad tiene un precio alto en limitaciones, inseguridades, sufrimientos y provisionalidades. Yo creo que vale la pena pagarlo y he estado dispuesto a pagarlo. Estoy, efectivamente pobre y enfermo, y parafraseando al gran César Vallejo “Matando y escribiendo”. La democracia y la libertad tienen un precio y es caro. Julio lo ha pagado consciente de lo que hacía.

27 febrero, 2012

"Julito", el bohemio adalid

La muerte de un colega

El poeta, escritor y periodista cubano Julio San

Francisco (Julio Feliciano Martínez García), sucumbió

este febrero en Murcia, su última morada española.

“A las cinco de la tarde, como reza el poema de Lorca, los restos mortales del disidente Cubano, Julio San Francisco entraban en la iglesia mayor de El Salvador de Caravaca”, escribe Enrique Soler sobre la muerte del colega “Julito”, inhumado el nueve de febrero en Murcia, después de sesenta años de toda una vida que en Julio Feliciano Martínez García se describe en la batalla.
Durante la ceremonia, su amigo, el poeta Caravaqueño, Antonio Sánchez "El Terote", le dedicó unos versos al extinto.
Julio fue desterrado de Cuba en 1997, porque pensaba diferente. Llegó solo a España y en la desolación transcurrió su muerte, sin que Julio haya acariciado su más venerado sueño de ver un cambio en Cuba y volver a pisar su tierra.
Los amigos más cercanos le dieron en Murcia el último adiós al escritor y periodista. Julito era un bohemio y como un bohemio abandonó este mundo, porque fue hallado muerto en su casa varios días después de sucumbir, tal vez haciendo lo que más le gustaba: escribir y escribir, crear y crear.
Julio Feliciano Martínez García, como es su nombre pila, nació en la provincia cubana de Matanzas, en 1951, En Cuba, su paso por el periodismo oficialista tuvo sus años más vitales ocupándose de la página cultural del periódico Victoria, de la Isla de la Juventud, al sur de La Habana, y luego ejerció como columnista del periódico nacional Trabajadores.
Pero Julio no se contuvo, discrepó con el poder y saltó al periodismo independiente para plantar cara al régimen desde una posición libre, prácticamente imposible en Cuba, Por eso vino a parar a España.
SU HUELLA DISIDENTE
En 1995 fue cofundador de la agencia de prensa independiente Habana Press, el primer intento de prensa libre formado en Cuba. Fue partícipe en la fundación del Movimiento Cubano de Periodismo Libre (Independiente) y de Concilio Cubano.
Su obra literaria a la que va íntimamente ligada su vida, lega una decena de trabajos, entre los que despunta su último libro: Prensa Gulag, la apasionante lucha de un periodista cubano disidente en el año 2009.
Por la vigencia y fuerza expresiva de todo lo que abordó, su obra fue motivo de estudio en la universidad La Sorbona de París. Tenía un espacio digital: "Blog de los Chicos Malos", donde Julio difundía la realidad que se vive en la Isla, tratando de unir a todos los cubanos entrando en comunicación con otros, que en diferentes latitudes del mundo, siguen el día a día de su Patria.
“Como muchos soñadores de la paz y la libre expresión, no llegó a ver brillar el sol de la libertad en los atardeceres del malecón Habanero, ni pasear sin ser señalado por la calle de Cristo Rey camino de la Bodeguita del Medio en las noche calladas de La Habana”, escribe de él Enrique Soler. 
  • Fue un aventurero y un bohemio, pero lamentablemente Julio murió en la desolación, ayudado por la caridad de los amigos que fue haciendo al azar. LA OPINIÓN DE MURCIA, que le entrevistó en 2010 difunde este febrero sus fotos, que el mismo Julio pidió hacerlas en una cafetería de Caravaca llamada Las Sirenas, Dicen allí, en Las Sirena, que cuando le preguntaban si algún día pensaba en volver a pisar La Habana, perdía la mirada pensativa en el horizonte.


"Julito" consideró siempre su poema El Desterrado, como el trabajo cumbre de su vida. Es una semblanza del ser desperdigado que habitaba en él y donde evoca a nombres como  José María Heredia, José Martí, Agustín Acosta, José Ángel Buesa, Gastón Baquero, Reinaldo Arenas, Severo Sarduy, Heberto Padilla, pero sobre todo es un canto a los más de dos millones de cubanos que viven hoy exiliados. Atrio Press comparte su texto.

Gracias, Julito, donde estés.
  
El Desterrado

El parque madrileño que frecuento
tiene frío
y yo
tengo frío
y el banco donde me siento
tiene frío.
El parque tiene, también, un joven con su
(esposa enamorada
y yo trato de imaginarme, por curiosidad,
cómo será tener una esposa enamorada
en este parque madrileño.
El joven de la esposa enamorada
tiene un coche en el que vienen a este parque madrileño
y yo, por entretenerme, trato de imaginarme
cómo será tener un coche
y llegar con una esposa
a este parque madrileño.
El joven de la esposa enamorada y su coche
tiene una casa
y yo, por distraerme, trato de imaginarme
cómo será llegar a una casa
en un coche
después de pasear por este parque madrileño
con una esposa enamorada.
El joven de la esposa enamorada, su coche y
(su casa
tiene un amigo que se encuentra con ellos
en este parque madrileño
y yo, por divertirme, trato de imaginarme
cómo será tener un amigo
y encontrarse con él
en este banco frío
de este parque madrileño.
El joven de la esposa enamorada, su coche,
(su casa y su amigo
tiene patria
y yo me pregunto cómo será tener una patria.
El joven de la esposa enamorada, su coche,
(su casa, su amigo
y su patria
tiene un hermoso perro
y pasean con su hermoso perro
todas las tardes
por este frío parque madrileño.
¡Si yo tuviera un perro!

“Hemos perdido un gran luchador por Cuba”,
Dr. José M. Román Murga.

El doctor Eduardo Vidal reproduce en su sitio web la semblanza que sobre Julito escribió el doctor José M. Román Murga, quien compartió con Julio su última etapa y estuvo pendiente del poeta hasta que la muerte lo extinguió.
 
Estimado Eduardo, ayer (7 de febrero) a las 8 de la noche encontré el cuerpo sin vida de Julio San Francisco, cuyo verdadero nombre es Julio Feliciano Martínez García.
 
Su depresión se acrecentaba y evolucionaba por brotes de crisis; el día 2 de Febrero, en horas de la noche fui a visitarlo y lo encontré muy triste, me dijo que el frio y la soledad le estaban consumiendo, estuve un rato con él, animándolo y orando hasta que me fui.  El viernes a las 3 de la tarde hablé con él por teléfono, estaba muy animado y le di algunos consejos médicos, a las 2 de la madrugada me personé en su casa con café para estimularlo y pasar un rato en su compañía, pero no me abrió la puerta. Volví a intentarlo el sábado, domingo y lunes, llamando a su puerta y al teléfono, pero lo tenía apagado. El martes 7 de febrero,  a las 5 de la tarde v
olví decididamente a abrir su puerta, lo cual tuvo que ser con una orden y un trámite judicial que se agilizó. Al abrir su puerta se encontraba en el suelo tendido sin vida.

Hemos perdido un gran luchador por Cuba, pero hemos ganado un Santo que intercederá por la Libertad, la edificación y la reconstrucción de Cuba ante Dios Padre que tuvo la Generosidad de llamarlo a Su presencia
para poner fin a su dolor, a su soledad y a su Sufrimiento.


Julio, no lloro por ti, porque tú no has muerto, porque has entregado tu vida a la labor más noble de la existencia humana, luchar contra la tiranía más feroz de América, tú no estás en la paz de tu sepulcro frío, sino, en la agitación excelsa de la gloria, lloro mejor por aquellos que activamente, o por su indiferencia hacia el dolor de Cuba, te ayudaron a Matar.
 
Dr. José Manuel Román Murga (Neurólogo)

20 febrero, 2012

El veneno de la blogosfera cubana

Joan Antoni Guerrero, desentraña en el siguiente artículo escrito para Martínoticias, el veneno que cunde a la blogosfera cubana. Considera que los blogs y medios de Internet que abordan la realidad de Cuba parecen el parlamento cubano más sincero, el que finalmente ha tomado las funciones de discusión sobre las cuestiones fundamentales de la isla.

¿BLOGS FUNDAMENTALISTAS EN CUBA?


"Cuba se ha convertido en la Meca de la izquierda recalcitrante, y esa fe revolucionaria mantiene la llama encendida, qué mejor que los blogs oficialistas fundamentalistas para conectar con sus fieles alrededor del mundo".

Por Joan Antoni Guerrero

¿Hay fundamentalismo entre los blogueros cubanos? ¿Y mercernarismo? ¿Existen matices entre los blogueros oficialistas, es decir, aquellos que usan plataformas gubernamentales con propósitos meramente propagandísticos, y aquellos que se valen de las mismas plataformas pero que no son tan abiertamente progubernamentales? Probablemente, sí, existen matices. Pero desde una esfera oficial en un país de esquema único no parece que esa independencia pueda ser compaginable.

Me hago esta pregunta a raíz de la lectura de un artículo de Dariela Aquique, colaboradora del sitio independiente escrito por cubanos desde la Isla, Havana Times, en el que precisamente construía un mapa global de la blogosfera cubana donde catalogaba bajo el título de “blogs fundamentalistas” a un grupo de bitácoras oficiales, frente a otras que, en cambio, sin salirse del coto oficialista, la autora marcaba paradójicamente como “oficialistas independientes”. Y bajo este paraguas citaba algunos títulos como el blog Segunda Cita del cantautor Silvio Rodríguez.
Está claro que la categoría de fundamentalistas para algunos blogueros del régimen es más que acertada si atendemos a la idea de que es fundamentalista todo aquel que demanda una “exigencia intransigente de sometimiento a una doctrina o práctica establecida” (según dice el diccionario). En el caso de Cuba, es fácil identificar que los blogs fundamentalistas defienden el sistema a capa y espada, ni que en esta defensa tengan que, además, justificar cualquier atrocidad como es la muerte de inocentes en huelgas de hambre. Además, como Cuba se ha convertido en la Meca de la izquierda recalcitrante, y esa fe revolucionaria mantiene la llama encendida, qué mejor que los blogs oficialistas fundamentalistas para conectar con sus fieles alrededor del mundo. Así pues, estos blogs trabajan intensivamente con este propósito.

Pero obviamente hay otros blogueros que no entran en ese juego y, a pesar de las dificultades de expresarse libremente en un entorno como el castrismo oficialista, intentan defender su personalidad, algo que pasa por silenciar temas fundamentales de la actualidad del país que históricamente tampoco han tenido cabida en los medios oficiales. La definición de Aquique sobre los blogueros oficialistas fundamentalistas es muy acertada pero en cambio no creo que sea posible ser independiente a la vez que oficialista. Aquique pone a los blogs cubanos no gubernamentales en la categoría -entre interrogantes- de “¿mercenarios?” -a la vez que “satanizados”-, y bajo ese espectro se incluirían bitácoras de la plataforma Voces Cubanas, iniciada por Yoani Sánchez, entre otras. Curiosamente, encasilla la plataforma en la que ella publica su artículo, Havana Times, como parte de la categoría de blogs “solo independientes”, los cuales se definirían por ser extraoficiales y alternativos pero no necesariamente disidentes. Es decir, parece que se puede ser independiente siempre que no se sea disidente. Si se cae en la tentación disidente te adjudicarán las etiquetas más feas.

La clasificación de la blogosfera cubana se está complicando por momentos. Hace tiempo que se vienen publicando artículos al respecto y parece ser que será un ámbito del que se hablará mucho más en el futuro. Y no es para menos. Hoy por hoy, los blogs y medios de Internet que abordan la realidad de Cuba parecen el parlamento cubano más sincero, el que finalmente ha tomado las funciones de discusión sobre las cuestiones fundamentales para el futuro del país. Los blogs han hecho posible lo que en Cuba es imposible desde hace tiempo, incluso han pasado por encima del castrismo y cada día cogen más empuje. Esperemos que pronto no tengan que ser clasificados con las etiquetas actuales, pues en realidad el mundo de los blogs solo soporta una, y esta es sin duda la de la libertad. Algo que sí se defiende hasta el extremo. Y hoy en Cuba existen dos grupos de blogs: los que defienden el statu que frente a los que reclaman un marco de libertad.

18 febrero, 2012

CUBA: Vindicación del homosexual

¿RENDIJAS DE LIBERTAD SEXUAL EN CUBA?

El diario oficial Granma y la Televisión Cubana citan a Diana Balboa como “la compañera” de la extinta Sara González, y el bloguero PaquitoeldeCuba pide incluir en censo a las parejas en uniones consensuales, aunque no tengan validez legal todavía.
La homosexualidad era un delito tipificado en el Código Penal cubano y a los gays se los encerraba en campos de concentración para que realizasen trabajos pesados con la idea de que así “se harían hombres”.

Durante años los homosexuales fueron blanco de persecución y represión estatal y social. Una conocida película cubana que hizo época, Fresa y chocolate (1993), coproducción de Tomás Gutíerrez Alea y Juan Carlos Tabio, fue en los noventa un primer intento de vindicación del homoxesual en la isla.

Escrita por el introvertido escritor Senel Paz, el guión está inspirado en su laureado cuento El Lobo, el bosque y el hombre nuevo (Premio Juan Rulfo), del que el propio Senel dijo: "no podía sospechar que la historia y los personajes emprendían una larga travesía por distintos lenguajes...".

Todos los que rondamos la media rueda, nos acordamos que el relato, como sucede con todas las lecturas prohibidas en Cuba, comenzó a conocerse por transmisión oral a través de sus impresos clandestinos y en grabaciones que circularon en cassettes por todo el país.

El texto fue editado por el Ministerio de Cultura de Cuba con una tirada reducida hasta que apareció en la revista Orión, de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Después llegó Fresa y Chocolate, la versión para cine de la mano de Gutíerrez Alea y Tabio.

Fresa y Chocolate es una historia en La Habana de 1970 que presenta a David, un estudiante universitario diligente, correcto, pero homofóbico, para quien sus conceptos de qué es bueno y qué es malo se ponen en dilema al hacerse amigo de Diego, un artista homosexual.  

A pesar de desarrollarse en una sociedad totalmente machista, la película se centra en la relación entre estos dos hombres y cómo lo que antes fue irrespeto y antagonismo, cambia a una relación de admiración y tolerancia.


David es revolucionario a toda costa, pero Diego cautiva a David, ya que tiene literatura extranjera prohibida en Cuba.  Inmediatamente aflora el juicio de que la revolución no fue hecha para los homosexuales y al final la obstinación hace aguas y Diego tiene que dejar Cuba.
Casi 20 años después de aquel acontecimiento que no dejó de ser un éxito de taquilla en Cuba, por primera y, tal vez, como nunca antes en medio siglo de Revolución, dos medios informativos cubanos denominaron“compañeros” a los integrantes de una pareja sentimental del mismo sexo.
El oficialista diario Granma y la Televisión Cubana (TVC) aludieron a Diana Balboa como “la compañera” de la extinta Sara González. Toda una osadía de la que mucho se comentó alrededor de la muerte de la conocida cantautora, sobre todo entre los cubanos más pendientes de su día a día y de los entresijos de libertades hasta ahora prohibidas.
Todo sucedió cuando un grupo de artistas cubanos abordó el barco desde el que fueron vertidas al mar de la bahía de La Habana las cenizas de la trovadora, en cumplimiento de su última voluntad. 
Allí estuvieron Amaury Pérez, Liuba María Hevia, Frank Fernández, Marta Campos, nombres conocidos de la canción cubana definidos como amigos de Sara. 
Sin embargo, Diana Balboa, a quien correspondió el vertido de las cenizas sobre las estelas de la mar, fue citada por los medios como la “compañera de Sara González”. Lo dijo la TVC y el periódico Granma -principal del pás- narró después que Diana Balboa, “compañera de Sara”, había recibido las condolencias de Fidel Castro.

Sara González y Diana Balboa vivieron juntas una relación sentimental toda una vida que no escapó a los estropicios de una sociedad machista. Ahora, cuando Sara ya está muerta, llamarlas compañeras, aunque suena hipócrita, no deja de ser una manifestación de aceptación pública de la relación homosexual en la Cuba de tantas controversias con la condición sexual de las personas.

Los más avezados y suspicaces y los más transparentes con una condición que en nada afecta el curso de la vida, han interpretado dentro de Cuba como "un manifiesto contra la homofobia la simple acotación a la compañera de Sara, su viuda, la mujer que la secundó en sus proyectos, la asistió en sus dolencias y cedió por último sus cenizas al mar".

"No puedo mensurar el significado de esa línea. Es una señal contundente para los escépticos; es, sobre todo, un aviso para los fóbicos que sólo admiten, con esfuerzo, el carácter absolutamente privado de estos amores", escribió desde la portuaria ciudad de Sagüa la Grande, MAYKEL en su blog Genealogiadelnictálope

A sus comentarios le sucedieron una tómbola de apreciaciones y opiniones de otros blogueros dentro de la isla.  Yirmara opinó: "nuestros medios oficiales tienden a esconder estas verdades... creo que Sara merecía este signo de respeto. Se lo ganó con su vida, con una existencia recta (que no quiere decir perfecta o inmaculada)".

Otras opiniones anónimas refieren que "ya era hora de que los medios cubanos dejaran a un lado ese conservadurismo inútil. La muerte de Sara, de por sí, ha tenido gran repercusión, pero a su vez, ha llamado la atención por el desenfado con que se ha tratado a Diana Balboa y su relación con Sara".  Y ese es, en esencia, el desenfado de todos los que de cierto modo defienden la libertad sexual en Cuba.

"Haber propiciado este tácito reconocimiento para las parejas del mismo sexo es quizás el último gran servicio que Sara González prestó a Cuba", escribió por último Maykel e incorporó esta foto de  Sara y Diana, después de la comparecencia de la trovadora en el programa Con dos que se quieran, del conocido Amaury Pérez Vidal.


El líder cubano Fidel Castro, alejado del poder desde 2006, hizo un aparte durante la presentación de sus memorias el pasado tres de febrero con Diana Balboa, pocos días después de la muerte de Sara por un cáncer. "Sé que fuiste muy valiente", le dijo Fidel a Balboa. en un encuentro transmitido por la televisión oficial.

"Valiente ella, Comandante. Ella se portó muy valiente y mientras tuvo lucidez, estuvo preocupada por su trabajo, por su condición de cubana y patriota y se fue tranquila, no tuvo un final trágico", respondió Balboa.

El sitio digital oficial Cubadebate, también reprodujo las palabras de Balboa,  que se preguntó ¿Quién no sabe cuánto se querían mutuamente Fidel y Sara".

A tenor con ello, las agencias de noticias desde La Habana entrecruzan opiniones de todo tipo como este cable de AFP que destaca el hecho de que otro bloguero pida incluir en el próximo censo de población, a realizarse en siete meses, las parejas en uniones consensuales de homosexuales, aunque no están aprobadas legalmente todavía.
"Reitero que no debiéramos dejar pasar la ocasión de enviar un mensaje claro y convincente, al solucionar este problema que tiene además un fundamento eminentemente técnico, de veracidad de la información censal", proclama el bloguero y periodista homosexual Francisco Rodríguez en paquitoeldecuba.wordpress.com.

Paquito, que es simpatizante del régimen, añade que con ignorarlas, "no reflejaríamos toda la verdad si negamos la posibilidad de que las parejas homosexuales declaren por voluntad propia su unión consensual -ya que no existe la posibilidad de legalizar ese tipo de relación familiar- ante los encuestadores del Censo".

 La reciente Conferencia del Partido Comunista de Cuba (PCC), se pronunció por el fin de toda marginación por motivos raciales, de preferencia sexual u otro tipo, aunque hasta ahora el Ministerio de Justicia y el Parlamento cubanos no han respondido una petición del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), que dirige Mariela Castro, hija del presidente Raúl Castro, sobre la legalización de las uniones consensuales homosexuales, toleradas en la práctica, y aún sin validez legal.

En su blog, que es partner de AtrioPress, Rodríguez se declara "comunista, gay y ateo", y "pareja desde hace siete años de un hombre seronegativo que me ama".

17 febrero, 2012

CUBA: "Gabo" desnuda la burocracia y caracteriza a Fidel


Ha sido uno de sus más cercanos amigos intelectuales en más de medio siglo de Revolución. Gabriel García Márquez, describe formas y costumbres del líder cubano en esta crónica que escribió cuando a Fidel no le habían detectado aún el mal de salud que lo retiró del poder. En cambio, Gabo desentraña por qué el mundo ve un mal en Fidel .

El Fidel Castro que yo conozco

Por Gabriel García Márquez.

La burocracia es el peor enemigo de la Revolución Cubana

"Al lado de los enormes logros de su Revolución, hay una incompetencia burocrática colosal que afecta a casi todos los órdenes de la vida diaria"

Su devoción por la palabra. Su poder de seducción. Va a buscar los problemas donde estén. Los ímpetus de la inspiración son propios de su estilo. Los libros reflejan muy bien la amplitud de sus gustos. Dejó de fumar para tener la autoridad moral para combatir el tabaquismo. Le gusta preparar las recetas de cocina con una especie de fervor científico. Se mantiene en excelentes condiciones físicas con varias horas de gimnasia diaria y de natación frecuente. Paciencia invencible. Disciplina férrea. La fuerza de la imaginación lo arrastra a los imprevistos. Tan importante como aprender a trabajar es aprender a descansar.

Fatigado de conversar, descansa conversando. Escribe bien y le gusta hacerlo. El mayor estímulo de su vida es la emoción al riesgo. La tribuna de improvisador parece ser su medio ecológico perfecto. Empieza siempre con voz casi inaudible, con un rumbo incierto, pero aprovecha cualquier destello para ir ganando terreno, palmo a palmo, hasta que da una especie de gran zarpazo y se apodera de la audiencia. Es la inspiración: el estado de gracia irresistible y deslumbrante, que sólo niegan quienes no han tenido la gloria de vivirlo. Es el antidogmático por excelencia.

José Martí es su autor de cabecera y ha tenido el talento de incorporar su ideario al torrente sanguíneo de una revolución marxista. La esencia de su propio pensamiento podría estar en la certidumbre de que hacer trabajo de masas es fundamentalmente ocuparse de los individuos.

Esto podría explicar su confianza absoluta en el contacto directo. Tiene un idioma para cada ocasión y un modo distinto de persuasión, según los distintos interlocutores. Sabe situarse en el nivel de cada uno y dispone de una información vasta y variada que le permite moverse con facilidad en cualquier medio. Una cosa se sabe con seguridad: esté donde esté, como esté y con quien esté, Fidel Castro está allí para ganar.
Su actitud ante la derrota, aun en los actos mínimos de la vida cotidiana, parece obedecer a una lógica privada: ni siquiera la admite, y no tiene un minuto de sosiego mientras no logra invertir los términos y convertirla en victoria. Nadie puede ser más obsesivo que él cuando se ha propuesto llegar a fondo a cualquier cosa. No hay un proyecto colosal o milimétrico, en el que no se empeñe con una pasión encarnizada. Y en especial si tiene que enfrentarse a la adversidad. Nunca como entonces parece de mejor talante, de mejor humor. Alguien que cree conocerlo bien le dijo: Las cosas deben andar muy mal, porque usted está rozagante.
Las reiteraciones son uno de sus modos de trabajar. El tema de la deuda externa de América Latina, había aparecido por primera vez en sus conversaciones desde hacía unos dos años, y había ido evolucionando, ramificándose, profundizándose. Lo primero que dijo, como una simple conclusión aritmética, era que la deuda era impagable. Después aparecieron los hallazgos escalonados: Las repercusiones de la deuda en la economía de los países, su impacto político y social, su influencia decisiva en las relaciones internacionales, su importancia providencial para una política unitaria de América Latina... hasta lograr una visión totalizadora, la que expuso en una reunión internacional convocada al efecto y que el tiempo se ha encargado de demostrar.

Su más rara virtud de político es esa facultad de vislumbrar la evolución de un hecho hasta sus consecuencias remotas...pero esa facultad no la ejerce por iluminación, sino como resultado de un raciocinio arduo y tenaz. Su auxiliar supremo es la memoria y la usa hasta el abuso para sustentar discursos o charlas privadas con raciocinios abrumadores y operaciones aritméticas de una rapidez increíble.

Requiere el auxilio de una información incesante, bien masticada y digerida. Su tarea de acumulación informativa principia desde que despierta. Desayuna con no menos de 200 páginas de noticias del mundo entero. Durante el día le hacen llegar informaciones urgentes donde esté, calcula que cada día tiene que leer unos 50 documentos, a eso hay que agregar los informes de los servicios oficiales y de sus visitantes y todo cuanto pueda interesar a su curiosidad infinita.

Las respuestas tienen que ser exactas, pues es capaz de descubrir la mínima contradicción de una frase casual. Otra fuente de vital información son los libros. Es un lector voraz. Nadie se explica cómo le alcanza el tiempo ni de qué método se sirve para leer tanto y con tanta rapidez, aunque él insiste en que no tiene ninguno en especial. Muchas veces se ha llevado un libro en la madrugada y a la mañana siguiente lo comenta. Lee el inglés pero no lo habla. Prefiere leer en castellano y a cualquier hora está dispuesto a leer un papel con letra que le caiga en las manos. Es lector habitual de temas económicos e históricos. Es un buen lector de literatura y la sigue con atención.

Tiene la costumbre de los interrogatorios rápidos. Preguntas sucesivas que él hace en ráfagas
instantáneas hasta descubrir el porqué del por qué final. Cuando un visitante de América Latina le dio un dato apresurado sobre el consumo de arroz de sus compatriotas, él hizo sus cálculos mentales y dijo: Qué raro, que cada uno se come cuatro libras de arroz al día.

Su táctica maestra es preguntar sobre cosas que sabe, para confirmar sus datos. Y en algunos casos para medir el calibre de su interlocutor, y tratarlo en consecuencia.

No pierde ocasión de informarse. Durante la guerra de Angola describió una batalla con tal minuciosidad en una recepción oficial,que costó trabajo convencer a un diplomático europeo de que Fidel Castro no había participado en ella. El relato que hizo de la captura y asesinato del Che, el que hizo del asalto de la Moneda y de la muerte de Salvador Allende o el que hizo de los estragos del ciclón Flora, eran grandes reportajes hablados.

Su visión de América Latina en el porvenir, es la misma de Bolívar y Martí, una comunidad integral y autónoma, capaz de mover el destino del mundo. El país del cual sabe más después de Cuba, es Estados Unidos. Conoce a fondo la índole de su gente, sus estructuras de poder, las segundas intenciones de sus gobiernos, y esto le ha ayudado a sortear la tormenta incesante del bloqueo.

"Me ocultan verdades para no inquietarme"

En una entrevista de varias horas, se detiene en cada tema, se aventura por sus vericuetos menos pensados sin descuidar jamás la precisión, consciente de que una sola palabra mal usada, puede causar estragos irreparables. Jamás ha rehusado contestar ninguna pregunta, por provocadora que sea, ni ha perdido nunca la paciencia. Sobre los que le escamotean la verdad por no causarle más preocupaciones de las que tiene: Él lo sabe. A un funcionario que lo hizo le dijo: Me ocultan verdades por no inquietarme, pero cuando por fin las descubra me moriré por la impresión de enfrentarme a tantas verdades que han dejado de decirme.

Las más graves, sin embargo, son las verdades que se le ocultan para encubrir deficiencias, pues al lado de los enormes logros que sustentan la Revolución -los logros políticos, científicos, deportivos, culturales- hay una incompetencia burocrática colosal que afecta a casi todos los órdenes de la vida diaria, y en especial a la felicidad doméstica.

Cuando habla con la gente de la calle, la conversación recobra la expresividad y la franqueza cruda de los afectos reales. Lo llaman: Fidel. Lo rodean sin riesgos, lo tutean, le discuten, lo contradicen, le reclaman, con un canal de trasmisión inmediata por donde circula la verdad a borbotones. Es entonces que se descubre al ser humano insólito, que el resplandor de su propia imagen no deja ver.

Este es el Fidel Castro que creo conocer: Un hombre de costumbres austeras e ilusiones insaciable, con una educación formal a la antigua, de palabras cautelosas y modales tenues e incapaz de concebir ninguna idea que no sea descomunal.


Sueña con que sus científicos encuentren la medicina final contra el cáncer y ha creado una política exterior de potencia mundial, en una isla 84 veces más pequeña que su enemigo principal. Tiene la convicción de que el logro mayor del ser humano es la buena formación de su conciencia y que los estímulos morales, más que los materiales, son capaces de cambiar el mundo y empujar la historia.

Lo he oído en sus escasas horas de añoranza a la vida, evocar las cosas que hubiera podido hacer de otro modo para ganarle más tiempo a la vida. Al verlo muy abrumado por el peso de tantos destinos ajenos, le pregunté qué era lo que más quisiera hacer en este mundo, y me contestó de inmediato: pararme en una esquina.

"Su mayor anhelo es pararce en una esquina".

14 febrero, 2012

Fidel o el daño de la obcecación

El reportaje  

Fotos tomadas de CubaDebate

85 años, nueve horas, ¡Y aguantó!
¿Cómo lo vieron?


¿Qué hay detrás de esa obcecada fijación por Fidel?
Jesús Díaz Loyola 

Fidel Castro tiene hoy 85 años. Se ha sentado durante nueve horas en La Habana con 69 intelectuales de 21 países participantes en la XXI Feria Internacional del Libro de La Habana y con otros 48 escritores y científicos cubanos.  
Fidel Castro tiene 85 años, aunque para el gallego Ignacio Ramonet, director de Le Monde Diplomatique en español, el legendario líder “es el Fidel de siempre”.                                    
Castro estuvo nueve horas en Palacio el viernes 10 de febrero. No es el Fidel de 50 ni de 60, el de los tiempos célebres, en que puesto en pie con su uniforme verde oliva y al calor bravo del Caribe, rendía discursos interminables de cuatro, seis y más horas, en cualquier rincón de la isla donde se le antojara y donde oyéndole, a pleno sol, muchos se desvanecían porque había que oír a Fidel.

Ahora Fidel Castro tiene 85 años. Lo del viernes fue un desafío, tal vez. Las fotos no las he buscado a propósito. Están en la web oficial CubaDebate (http://www.cubadebate.cu) tomadas por los fotorreporteros oficialistas Roberto Chile y Alex Castro. Es Fidel, tal como es.

Los que participaron en el encuentro salieron sorprendidos sin importar tanto sus 85 como que era un  encuentro con Fidel. El fraile brasileño Frei Betto celebró en presencia de Fidel “su excelente estado de salud y brillante lucidez”. Y tal vez, sonrió Fidel.
Lo mismo comentó la poetiza cubana Fina García Marruz, Premio Nacional de Literatura: “Qué memoria inagotable y privilegiada” tiene Fidel. Fina está al borde de los 90. A juzgar, ella también tiene un talento vital como él.
El uruguayo Daniel Chavarría, lo llamó “adivino histórico”. Cualquiera el viernes en La Habana salió de ese encuentro alucinando. El huracán mediático no demoró en llegar. Después de nueva horas con Fidel, una fiebre de respaldo incondicional se propagó en los medios nacionales y rápidamente invadió la red, por la lucidez y semblante esperanzadores que todo el mundo allí, en Cuba, vio y ha visto siempre en Fidel.
 
Las fotos están colgadas en el sitio web Cubadebate con la misma fijación con que los periodistas de los medios cubanos llenan de opiniones la red sobre un vigoroso Fidel. Algunas de esas opiniones, me permito reproducirlas en Atrio Press junto a las fotos del octogenario Fidel.
Y si en definitiva, Fidel Castro con 85 está estupendamente bien, a juzgar mejor con la vista que siempre hace fe.
 ¿Cómo lo ven en Cuba? 
 





Un surtidor
inagotable
de ideas,
fuerte y
vigoroso





"Está como siempre, entero. La televisión no engaña. Se le ve fuerte y vigoroso, totalmente recuperado, con su voz firme y el cerebro como un surtidor inagotable de ideas irrebatibles".
(Jesús Alvarez López / CMHW, Villa Clara)


El daño de la obcecación con Fidel 

Fidel tiene ahora 85 años y abandonó el poder en julio de 2006, cuando se anunció que había sufrido una operación. Por la salud y sus vaivenes debió delegar el gobierno en su hermano Raúl, aunque hoy todos lo sigan viendo como un inagotable Fidel.
Los corifeos que llevan 50 años de moda, están de pláceme y le hacen carantoñas a Fidel. Los corceles de la incompetencia que se arrimaron a Fidel, son los responsables de que en Cuba todo se haya vuelto teoría sin atreverse a decir un día, ¡esto no Fidel! Tal vez Fidel habría sido todavía más Fidel sino le hubieran abrumado tanto los corifeos adulones de la teoría que le han rodeado siempre, esa sumisión apestante de espíritu obcecado, cuartelero y burocrático, el de los súbditos que fueron arrimándosele y, en definitiva, ensombrecieron las ideas en los años más vitales cuando el líder sí era un vigoroso Fidel.                                                                                                                     

Y no estoy diciendo nada nuevo que a lo largo de la historia no haya sancionado el mismo Fidel.          
 
Todo el mundo lo sabe en Cuba, que fue en ese carisma del todo lo apoyo y todo está bien, como la Revolución de Fidel Castro fue adoptando el modelo social de la Unión Soviética (URSS) y de todo el bloque socialista del este europeo hasta convertirse en una reproducción sólida de aquel prototipo de régimen de Partido único, porque cuando llegó al poder, aquel era otro Fidel.                                         

Que pasó el 19 de abril de 1959. La esencia de su Revolución la  reafirmó ante la cadena norteamericana NBC: “Mis actos prueban que hay libertad de prensa en Cuba (…) lo primero que hacen los dictadores es acabar con la libertad de prensa, establecer la censura, No hay duda que la libertad de prensa es el primer enemigo de la dictadura"                                                                         

Y hubo libertad de prensa, la hubo al principio, y la dejó de haber.

Muchas veces en mis años del periodismo oficialista en Cuba, estuve en los actos con Fidel. Era un mérito más que la praxis necesaria que demandaba el oficio. Lo seguía, le aplaudía, y después en la redacción me regodeaba con Fidel, aunque yo mismo era consciente de que no todo era lo que decía Fidel.

Ahora soy un castigado por la lejanía y el tiempo. Y por más que a mi me digan, para ser periodista en Cuba, siempre habrá un cerco entre lo que verdaderamente uno piensa y lo que, en realidad, conviene que se diga. Al menos, es lo que en los 90 interiorizábamos en Cuba, aunque  luego otra cosa se decía,  porque a la corta o a la larga, el efecto de la censura se anteponía con el mandato de lo que decía Fidel.

¿A quien no le espetaron alguna vez? "Esto no ayuda". Así me pasó en Cuba con mil cosas que nunca publiqué, porque siempre predominaban las ideas de Fidel.                                                                      

La palabra hablada y escrita

En la antigua Roma, atrio era un espacio abierto en sus míticas casas cercado de pórticos y destinado a reuniones familiares y a los huéspedes. En las iglesias romanas, atrio se describía en un patio amplio que miraba al exterior. Atrio son los extensos corredores al aire libre que se disipan a la majestuosidad de muchos templos y palacios en la fisonomía de las grandes ciudades de este mundo.

Y eso es @trio press, un espacio permanentemente abierto a los acontecimientos que han rodeado y rodean la vida. @trio Press (ATP Foro de Noticias) es una ventana a la actualidad en todos los horizontes del quehacer humano, y que dibujaremos con la imagen, el sonido y la palabra hablada y escrita.

@trio press-foro de noticias es una plaza pública en la red, un epicentro de atención cultural e invitación constante al foro libre.

El atrio triunfó en Roma tal como el ágora en Grecia como punto de encuentro y opinión tras la caída de la civilización micénica en el siglo VIII (Antes de Cristo). Hasta nuestros días, la más famosa, el Ágora de Atenas, es la única belleza arquitectónica de la Antigua Grecia que conserva, al menos, su techo original. Y allí, como marcándole el paso del tiempo está al aire libre el extenso corredor, el atrio, que se disipa al Ágora de Atenas.

En honor a esa pauta primera del derecho al foro y a la opinión sale @trio press. Como un foro público, un espacio para difundir actualidades. Vamos a contar la historia que vivimos a partir del testimonio que es uno mismo. Queremos, sobre todas las cosas, encontrar los protagonistas del pasado y del presente del derrotero que es la vida.

Esto es @trio press el espacio donde invitamos a contar la historia, la de este mundo y que, a veces, pasa inadvertida. Contáctenos y cuéntenos lo que quiera en Atrio Press, el foro de noticias. Nosotros lo diremos tal como nos lo cuenten. Bienvenido a @trio press.

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