Lo que pasa en Cuba

Loading...

29 agosto, 2016

JUAN GABRIEL: SU MÚSICA YA ES LEYENDA


El cantante y compositor Alberto Aguilera Valadez, conocido como Juan Gabriel, falleció este domingo en Santa Mónica, California a los 66 años de edad.

Nos enamoró desde que tenía 21 años, con melodías como Hasta que te conocí, Así fue, Querida, El Noa Noa y Se me olvidó otra vez. 

El deceso del cantante originario de Parácuaro, Michoacán, sucedió a las 11:30 am, a causa de un infarto, según confirmaron familiares del artista.

El cantautor se presentó la noche del sábado en Los Ángeles, California como parte de la gira "MeXXIco es todo", en el que mostró toda su vitalidad y entrega, y en el que recalcó de principio a fin su orgullo por México.


Uno de los cantautores más prolíficos en la historia mexicana, con alrededor de mil 800 canciones, se presentó ante 17 mil 500 asistentes en el Forum de Inglewood, de California, donde se le veía vital y entero a sus 66 años.

Uno de sus últimos trabajos musicales fue el lanzamiento de un álbum tributo al grupo de rock Creedence, con "Gracias al sol", su versón al tema "Have You Ever Seen The Rain?" de Creedence Clearwater Revival.

Alberto Aguilera era hijo de Gabriel Aguilera Rodríguez y de Victoria Valadés Rojas, ambos campesinos. Fue el menor de un total de diez hermanos.

El cantante y compositor, quien también fue conocido como 'El Divo de Juárez', logró fama en México y diversas partes del mundo, además de recibir numerosos premios y reconocimientos por su exitosa carrera.

México ha perdido a su 'Divo de Juárez’. 
Juan Gabriel había nacido el 7 de enero de 1950. Comenzó su carrera artística a los 21 años, en la que despegó con canciones de su composición. Entre su repertorio están melodías como Hasta que te conocí, Así fue, Querida, El Noa Noa y Se me olvidó otra vez. Sus canciones tocaban numerosos géneros musicales y se han convertido en símbolos de la cultura mexicana contemporánea.

El sábado, en su último concierto  de más de dos horas en Los Ángeles, se le vio emocionado y rindió un homenaje a la cantante española Rocío Durcal, con quien cantó una serie de duetos en la década de los 80, según informa la web de los premios Billboard. El mexicano tenía pendientes tres conciertos en Guadalajara y Monterrey en los próximos meses.

Ya sólo quedará su nombre para recordarlo y su música hecha leyenda. 

18 agosto, 2016

EL DESEO NO CUMPLIDO DE CELIA CRUZ: VOLVER

A 13 años de la muerte de la reina de la salsa 

—• Lo único que no pudo hacer la grande en vida, fue regresar a Cuba •—

Cuando Celia Cruz, 'La reina de la salsa', murió en Nueva York en 2003, la enterraron con un puñado de tierra cubana, el país al que tanto amó y cantó, pero al que no pudo volver nunca desde su partida en 1960.

Lo único que no pudo hacer en su vida fue regresar a su país natal. Se lo contó a la agencia DPA, Omer Pardillo, quien durante muchos años fue el representante y casi un hijo para Celia.

“Solamente estuvo una vez de visita con la emigración de los balseros, pero en la parte americana, en la base militar de Guantánamo", relató Omer. "Había una cerca que divide Cuba de la base naval. Celia fue hasta allí, se paró, metió la mano por debajo y recogió tierra cubana del lado de allá y con esa se enterró."

Celia siempre decía: ‘Tengo un pedacito de Cuba en mí con esta tierra”, contó para la historia Omer Pardillo.

Celia fue una reina indiscutible que nunca pudo tocar el trono de sus orígenes, pero allí ha seguido palpitando en el corazón de todos los cubanos que la supieron querer y admirar. 

Su voz inconfundible, su estilo extrovertido que la hacían tan carismática y extravagante en el escenario, exportó al mundo la música salsa, los ritmos afrocubanos y y el jazz que hicieron de ella una expresión internacional de la música de una isla donde sus canciones fueron prohibidas por mucho tiempo, aunque en la vida real los cubanos la escuchaban en la intimidad de sus hogares. 

"Que la cantante más importante de la isla de Cuba no se escuchara en la radio y sea vetada es algo muy fuerte que le dolió mucho a Celia Cruz y que lo llevó muy cerca de su corazón toda la vida", contó Pardillo sobre la espina que siempre tuvo clavada una artista que grabó más de 70 discos y en cuyo repertorio destacaban las guarachas cubanas, un delirio en ella. Celia no pudo pisar La Habana nunca, porque la quería en una Cuba Libre, el mismo "Cuba Libre" que escribió desde allí Madonna en una página de Internet. 

Fue Madonna, estuvieron los Rolling, pronto irá Raphael, también lo hará Julio Iglesias, y así una estela de figuras que el banderín oficial ya permite.

Sin embargo, lo que cuenta y queda en el sentimiento de todo un pueblo es que, al menos, a Celia Cruz la llevaban y la llevan en el corazón todavía, y como a ella a toda esa elite de figuras que son expresión de cubanía y que van desde Gloria Estefan hasta Willy Chirino. Ninguno de ellos ha llegado aún a Cuba, aunque Chirino siga cantando que "ya vienen llegando".

Celia Cruz denunció siempre la situación del pueblo cubano, lo que la convirtió en enemiga del régimen. 
Un día después de la muerte de la cantante, el oficialista diario Granma, difundió una nota, en la que decía: "Durante las últimas cuatro décadas se mantuvo sistemáticamente activa en las campañas contra la revolución cubana generadas desde Estados Unidos, por lo que fue utilizada como icono por el enclave contrarrevolucionario del sur de la Florida."

Su representante, Pardillo afirma que sí, que Celia Cruz fue símbolo del exilio cubano —para honra de todos— y que era muy querida en Miami, pero siempre culpó al gobierno cubano de no dejarla asistir al entierro de su padre en la temprana fecha de 1962, dos años después de abandonar la isla. Fue lo mismo que pasó con la convalecencia de su madre, que murió también sin que Celia pudiera verla nunca. Es lo que todavía sigue pasando con muchos cubanos, a los que les está negado volver la vista atrás, aunque los Rolling Stones y la mismísima Madonna ya sean glorias bendecidas en La Habana. 

POSTDATA
Los Grammy a lo largo de su carrera justifican su estrellato, aunque la estrella no haya podido volver a cantar en Cuba, desde su partida en 1960. 

Con el paso del tiempo, como muchas cosas en Cuba, Celia Cruz fue tolerada e incluso salió de una lista negra de artistas proscritos cuya existencia nadie nunca ha confirmado. 

Tras la llegada de la Revolución al poder, Celia Cruz y el resto de componentes de la entonces famosa orquesta Sonora Matancera se exiliaron en México, en 1960. Entre los miembros del grupo estaba el trompetista Pedro Knight, quien fue el marido de Cruz durante más de 40 años. De México se marchó a Nueva York, donde vivió toda una vida. Su cubanía innata siempre estaba a flor de labio. Con su célebre exclamación de "¡Azúcar!", se convirtió en icono de Cuba fuera de Cuba. Su música no morirá nunca. Celia Cruz es una leyenda de la música cubana que se pasea por toda Cuba, aunque jamás haya podido volver a ella. 

06 mayo, 2016

BLADIMIR ZAMORA CÉSPEDES: «Llévenme apenas con los olores del cuerpo»

SEMBLANZA DEL POETA MUERTO

«Ahora mismo si me vinieran a / quemar la casa / o en alguna pesadilla / tocaran a la puerta para pedirme / un viaje / por paisajes totalmente fuera / de mi cariño / y si los emplazadores hicieran el increíble / papel del indulgente / permitiendo / que llevaran conmigo / las pertenencias indispensables / sin dudas miraría en redondo / tratando de indagar con cuál de ellas / me salvo / echaría un resoplido de caballo en trote / y poniendo la vista en un punto / parecido a la cercanía / a esos / desfiladeros remotos / les podría decir solo / con el seguro cauce de mi mirada / llévenme apenas / con los olores del cuerpo»
                                        'El resoplido'
Del poemario “Los olores del cuerpo” 
(Casa Editora Abril, 2009)

Bladimir Zamora Céspedes (Bayamo, Cuba, 1952-2016). Poeta, periodista e investigador de la historia de la música cubana. 

Después de un jueves ingrato en que el colega y amigo, Bladimir Zamora Céspedes, se estuvo debatiendo entre la vida y la muerte, hoy nos despertamos con que desgraciadamente no pudo más. Ya lo difunden desde Cuba. Voy a escribir la crónica de ese ser inmenso que conocí. 


Murió anoche, a las 10:05 pm (4:05 de la madrugada española) en Bayamo, su tierra cubana, una de las personas más nobles y extraordinarias que he conocido: el escritor, poeta y periodista cubano que se inmortalizó con sus crónicas en "El Caimán Barbudo". Le quedaba mucho por hacer todavía, pero quedará la hechura de gran cronista en infinidad de historias amontonadas y toda su papelería como legado imperecedero.

EL pasado otoño, la última vez que estuve en La Habana, no lo pude ver. Me dejó una nota en el hotel. Siempre escribía notas como el jeroglífico de momentos emocionantes que ha sido su vida. Ya no lo veré más, pero seguiré esperándolo en aquella Habana de sones y boleros, de bohemios como él que agotaban sus días en nostálgicos rincones  que desde hoy notarán su ausencia, me quedaré 
esperándole con su voz rasgada y pausada como lo notarán en el patio de Marta Valdés, donde se recitaba poesía y sonaban los boleros sabrosos del filin cubano o en la casa de Niño Rivera, en el barrio de La Víbora, como lo narran las crónicas que se han escrito sobre su vida: "Los días de asueto, Bladimir Zamora nos guiaba por La  Habana profunda, dándonos a conocer rincones de magia palpable".

Hoy todos evocan al poeta muerto cuando "nos llevaba de viaje iniciático hasta Santa Isabel de las Lajas, a derramar un poco de ron sobre la tumba de Benny Moré.”

La descorazonada noticia de la muerte de Bladimir Zamora Céspedes (Bayamo, Cuba, 1952-2016), es un palo gordo, muy gordo, de quien supo granjearse el afecto  por todas partes, donde quiera que agotaba sus días el colega y el amigo. Una cirrosis hepática irreversible acabó tempranamente con su vida, cuando Bladimir con 64 años encima era mil razones a la vez. 

La noticia desde las especulaciones primeras hasta la confirmación este amanecer español, nos ha impactado a todos los que le conocimos e intimamos con él. 


Bladimir era un tipo que llegaba y se quedaba para siempre. Era tantas cosas juntas como ayer mismo lo manifestaba Odette Alonso, otra poeta cubana y amiga del alma: «Con Bladimir Zamora escuché por primera vez en mi vida a Celia Cruz; él venía llegando de España, donde le regalaron un disco de la sonera, y aquel mediodía cerró las puertas y ventanas de su cuartico -siempre 'La Gaveta'- para que los vecinos del solar no escucharan a la cantante prohibida, y nos dijo: "Tienen que oír esto"...» Por Bladimir, se escucharon muchas cosas cuando en Cuba escuchar a The Beatles era un pecado colosal.

Bladimir, durante un programa con el que hizo época en Radio Ciudad de La Habana desafiaba la censura y llenaba de música las tardes habaneras con el sonido rico y cálido de los vinilos prohibidos.

El joven Bladimir (a la derecha) junto a sus compañeros de Radio Ciudad de La Habana, en los 80.

El año pasado estuve en La Habana y por malas coincidencias no nos pudimos ver. Me dejó una nota como todas las que fue dejando a lo largo de la vida abundante de historias armadas y por contar todavía.

"He venido a verte. Hablaremos de tu libro. Volveré más tarde, o mejor me encuentras en 'La Gaveta'."

Ya no vendrá más ni abrirá su gaveta, porque Bladimir Zamora echó anoche definitivamente el cierre al rincón que desde una alcoba en la habanera calle del Monserrate, 405 le sirvió de guarida toda la vida. 

Allí, a la sombra del 'Floridita' de Hemingway, subiendo y bajando por la esquina de Monserrate y Obrapia, se le pasaron los días y las noches a Bladimir, desde que dejó su Bayamo natal y se estableció en La Habana. Vivió como un bohemio en un constante ir y venir por la ciudad que absorbió toda su capacidad de saber. 
Calle del Monserrate, en La Habana Vieja, donde el bayamés Bladimir Zamora se dejó toda una vida. 

¿Cuanta historia no dejará tras de sí 'La Gaveta' de Bladimir?¿Quién no prendió alguna vez la vela de sus botellas fantásticas que derramaban la cera de los años y los encuentros interminables en que casi siempre acaba convertido su rincón bohemio en las alturas de La Habana Vieja con el olor humedo de todo el pasado maravilloso que allí atesoran los libros entre los que dormía y amanecía.

¡Se nos fue el Bladi, coño! Todavía no me lo creo.


Lo conocí en el otoño de 1987, en el festival nacional de la radio en Caibarién -mi pueblo-, cuando ya la historia del emigrante asturiano Manuel Álvarez justificaba mi pasión desenfrenada por el periodismo. En aquel festival, mereció el Primer Premio Documental.

Bladimir, alimentando toda la pasión de mi temprana perspicacia periodística  con aquella humana atracción por la radio, escribió entonces "100 años para germinar", la crónica que llenó dos páginas de "El Caimán Barbudo". 
Voy a decir que por el amor y fijación que los dos sentíamos por aquella historia y por la radio, nuestra amistad también había empezado 100 años atrás, por toda la manera compulsiva con que viajábamos en el tiempo y nos remontábamos en historias pasadas. En realidad, su vida fue un pasaje de historias olvidadas que Bladimir fue rastreando y armando con su pasión desenfrenada por escribir. Fue lo que hizo con el español Santiago Auserón, en 1991 a su paso por La Habana, cuando formaron un binomio tras la pista de los valores del son tradicional, una búsqueda incesante que acabó con la publicación del disco 'Semilla del Son', imprescindible antología con 20 de los más grandes soneros cubanos de todos los tiempos.

Tal vez, antes de su mortal convalecencia, Bladimir habría estado hurgando en la historia o rastreando en los archivos musicales de su Habana, como eran todos sus días, llenando los manuscritos de su memoria inmensa con el manojo de papeles que llevaba siempre encima, apuntando con su pluma afinada sobre los textos que volcaba después en las obra acabadas de su poesía y en cuanta crónica escribía. 

Así lo recordaré toda la vida, como hoy mismo lo evoca su compañera de oficio en "Caimán Barbudo", Paquita Armas: "El Caimán está de luto", escribe la colega para justificar toda la carga de tristeza del medio adonde Bladimir llegó en los 80 para formar parte de la plantilla de una revista que amó como un empedernido, "porque si todos los que hemos pasado por esa redacción nos llamamos caimaneros, el Blado no se llamaba, lo era."

Bladimir Zamora fue fundador emblemático de la peña de los noveles periodistas, poetas, pintores y actores de aquella Habana noble de los ochenta, porque Bladimir, como lo recuerda Paquita, "fue el alma del Caimán hablado", donde quiera que iba, momentos a los que él llamaba "Los Caimanes Orales", la idea original de su peña en la casona de Paseo -sede de "Caimán". Lo llevaron a muchas partes y así convirtieron la antigua Casa del Joven Creador -después Museo del Ron-, en "Los Caimanes Orales" con todas las secciones de la revista convertidas en grandes reportajes hablados. Y llevaron "Los caimanes..." hasta a los Festivales de Cine y tuvieron momentos de gloria con figuras como Pablo Milanés, y le oyeron cantar junto al entonces muy joven Polito Ibáñez.

"El Blado escribía de música, especialmente de la trova, en la que devino un experto reconocido en Cuba y otros lugares, como España. Promotor incansable de cantores y poetas bisoños, en su sección 'Por primera vez', dio voz a creadores casi niños que hoy son reconocidos en ese difícil arte de hacer poesía", evoca su compañera Paquita.


Me dedicó su primer libro: "Sin puntos cardinales" (Editorial Letras Cubanas, 1987), pero en “Los olores del cuerpo” (Casa Editora Abril, 2009) fue donde Zamora explayó su mayor carga poética de nostalgias y angustias, un viaje de las emociones que vivió desde la década de los ochenta hasta los años más recientes. Son sus recuerdos de las distintas épocas en que vivió: «Son textos que denotan ese puñado de sentimientos ancestrales, que uno no puede o no quiere quitarse de encima», confesaría Zamora sobre su último poemario.

LA HUELLA ESPAÑOLA DE BLADIMIR

Tras su gran antología junto a Santiago Auserón: 'Semilla del Son' (1991), se unieron a Jesús Cosano (Fundación Luis Cernuda) y gestaron tres años más tarde los Encuentros del Son Cubano y el Flamenco, en cuyo marco –Bladimir siempre en el centro– se realizaron conferencias y conciertos en varios pueblos sevillanos. Consiguieron unir en un escenario, por primera vez, a patriarcas de la música cubana como Compay Segundo, El Guayabero -ya fallecidos-, Los Naranjos, el Septeto Espirituano y otras glorias; junto a figuras del flamenco como Tío Juane, Pedro Bacán, José Mercé y Chano Lobato.

Esta confesión tiene más 10 años. La encontré entre las tantas cosas escritas sobre Bladimir cuando ya él llevaba más de 30 años en las correrías periodísticas de "El Caimán..." y era una fuente inagotable de historias en el quehacer de la revista cultural cubana. 

En aquel contexto, 
le preguntaron:

─ ¿Y cómo llega Bladimir Zamora al Caimán?

— Leí el primer número de la revista cuando tenía 12 años y vivía en Bayamo. Publiqué mi primer poema en ella en el año 1972, cuando estaba en la universidad. A partir de entonces realicé varias colaboraciones.Incorporarme al "Caimán Barbudo" fue un elemento fundamental en mi desarrollo intelectual. Cuando termino mis estudios en 1976, ya era natural para mí la relación de trabajo con la revista.

Bladimir se fue ayer con la 'b' de Bayamo, con el beso de un ángel, se fue en el pleno esplendor de su carrera, cuando le faltaba mucho por hacer todavía. Se fue joven, sí. Nunca se sintió un tío viejo. Se fue y dejó a un 'Caimán' más joven todavía, porque ese fue el auto de fe que le mantuvo vital siempre. Por eso se inventó 'Por primera vez', su sección del 'Caimán' para pintores y narradores noveles que estiraron allí sus pasiones. 

Voy a terminar esta charla sobre y para el Bladi, procurando como le gustaría a él que lo despidieran.

En aquellas conversaciones que hoy recuerdo, le preguntaron 
─ ¿Cómo valora  Bladimir sus años junto al  "Caimán"?

—Me ha traído enormes satisfacciones. Sin "El Caimán" no me hubiera podido relacionar con varias generaciones de artistas jóvenes que son parte de mi formación, de mi círculo de amigos. También ha significado grandes tristezas. Que en el año 1990 dejara de salir la revista, independientemente de que me explicaran las razones, me provocó incluso un pre infarto. Fue un inmenso placer estar entre los vivos cuando se reanudó la circulación. Yo no puedo explicarme a  mí mismo sin "El Caimán Barbudo".

Hoy el pre infarto nos sobrevino a nosotros cuando supimos que Bladimir Zamora se había ido para siempre. ¿Quién se explica ahora "El Caimán Barbudo" sin Bladimir Zamora?

«Llévenme apenas con los olores del cuerpo»

POSTDATA: 

No creo que haya una sola figura de la cultura cubana que no conociera de la nobleza y el amor por la historia y por la vida de Bladimir Zamora Céspedes. Tal vez, ni él mismo advertiría que este jueves sería el más ingrato de su existencia. Lo estarán recordando hoy más que nunca sus colega del "Caimán Barbudo", donde estiró cuerpo y oficio; en el mundo de la radio, allá cuando hacía cuna en la joven Radio Ciudad de La Habana. Se nos fue ayer para siempre  el hombre de la B de Bayamo, echó el cierre a su "gaveta" habanera y al tesoro de historia que llevaba dentro. 


Bladimir nos deja un blog formidable: 
UN POETA EN CUBA: SEMBLANZA DE BLADIMIR  ZAMORA.
Bladimir Zamora Céspedes (Bayamo, Cuba 1952). Poeta, periodista e investigador de la historia de la música cubana. A partir de 1972 comenzó a publicar en los más importantes periódicos y revistas cubanos. Gran parte de su labor ha aparecido en la revista cultural de su país El Caimán Barbudo. Colaborador habitual de La Jiribilla, revista on-line cultural de Cuba. Poesía suya se ha publicado en Alemania, España, EE.UU, Chile, Nicaragua, Guatemala, Costa Rica, Francia, Cuba.
Sus trabajos sobre música popular cubana, son parte significativa del quehacer periodístico reflejado en la prensa de su Isla. Sobre este tema también ha escrito para revistas de EE.UU., Suecia y sobre todo España. Fue colaborador habitual y una de sus firmas mas destacadas de la  revista AJOBLANCO. Artículos suyos también aparecieron en los periódicos españoles, EL MUNDO y DIARIO 16.
Tiene publicados, CUENTOS DE LA REMOTA NOVEDAD, PAPELES DE PANCHITO, y el libro de poemas, SIN PUNTOS CARDINALES.  Realizó junto al poeta cubano residente en España, Felipe Lázaro la compilación de la antología de poesía CUBA: LA ISLA ENTERA, que dio a conocer la editorial madrileña Betania en 1995.
Bladimir Zamora Céspedes, falleció el 5 de mayo en su natal Bayamo, víctima de cirrosis. Su deceso, deja un vacío en la cultura musical cubana, de la que fue un promotor incansable. (DEP ➕)

20 abril, 2016

DESOLACIÓN EN PEDERNALES: «Esto es lo más triste que he pasado en toda mi vida.»

«MI TIERRA SE DERRUMBÓ»

—•El estremecedor llanto de una mujer en el ojo de la tragedia•—

El cantón turístico de Pedernales, que se caracteriza por construcciones rústicas y pequeños hoteles sobre el mar, fue arrasado por el terremoto del sábado 16 de abril, que deja ya un saldo de más de 500 muertos y miles de heridos. 

DESESPERADOS, con la mirada vacía, los habitantes sobrevivientes de Pedernales, el punto más próximo al epicentro de la tragedia que ha estremecido a Ecuador, asisten a días diferentes, donde hay sol, pero la desolación es estremecedora. Millones de ecuatorianos, todo un pueblo está consternado y el mundo entero con los ojos puestos en el corazón de la Tierra.


El doctor cubano-español, Guillermo Paret.

Voy a compartir un estremecedor testimonio llegado desde Pedernales. Es desgarrador. Me lo envió el doctor cubano Guillermo Paret, a quien toca muy de cerca esta desgracia, porque desde la profesión que le ha marcado toda la vida, tiene tras de sí gratos momentos de sus estancias en aquel paraíso tropical sobre el Pacífico, que el sábado fue noqueado por la naturaleza y devastado sin piedad. 
El terremoto de magnitud 7,8 en la escala abierta de Richter azotó el norte de la región costera de Ecuador, en el que ya se considera el movimiento sísmico más fuerte que ha sacudido el país en los últimos 36 años.
La ciudad turística de Pedernales ha sido la más afectada, ya que es el sitio poblado más cercano al epicentro de la sacudida. Cerca del 80 % de la localidad quedó destrozada.
Una imagen en el hospital pediatrico Baca Ortiz, en Quito, donde se recomiendan medidas 
preventivas para la protección de niños. 

EL TESTIMONIO 

No me dijo su nombre, no hace falta. Lo que esta hija de Pedernales le cuenta a Paret, es el clamor de todo un pueblo. Lo que sus ojos y su corazón están viviendo después de la tragedia en el mismo escenario, donde reían antes del sábado ingrato que les sacudió los sueños y la vida.

Guillermo Paret es un médico cubano-español que se mueve con su oficio y su mano solidaria por todo el mundo. Acaba de donar todo el set médico de una clínica entera que proyectaba abrir en Guayaquil: "He ordenado que todo el material que tenía para la apertura de mi despacho en Guayaquil, sea donado". 

Un set de suturas, gasas, alcohol, depresores, potes de orina, tiras reactivas de orina, nebulizador, oximetro, agujas, vendas, jeringuilla... "Todo queda donado", le dijo por teléfono a la doctora Susana Mata, en Guayaquil. 

"Es lo poco que puedo dar de urgencia."
"Desde España estamos llenando aviones de amor, salud y esperanza"

Guillermo Paret, muy pronto irá a Ecuador, a coperar ante el dolor de la desgracia, con su mano y su corazón, porque como él dice "los buenos están en el campo de batalla".


"Tengo muchos amigos ecuatorianos que son como hermanos, y estoy sufriendo por ellos y tengo un dolor desgarrador. Lamento no estar allí ahora".

Y el dolor lo deja Guillermo en este desgarrador testimonio de una colega y amiga, testigo de la tragedia, que sigue allí cuatro días después a merced de su propia suerte. Su dolor es el de todos.


Así era Pedernales antes del sábado ingrato que lo arrasó. 

18 abril, 2016

EL CEAUSESCU MÁS ODIADO POR LOS RUMANOS


Agonizando los 80, en los últimos años de dictadura comunista en Rumania, la persona más odiada en todo el país, después de Nicolae y Elena Ceausescu, era Nicu, el menor de sus tres hijos, llamado a suceder a sus padres el día en que los dos faltasen.

A mediados de los años ochenta, Nicolae hizo nombrar a Nicu líder de las Juventudes Comunistas, que al otro lado del telón de acero era un trampolín excelente para acceder al cargo de secretario general del partido. Luego lo ascendieron a secretario local del partido y jefe absoluto de la segunda ciudad del país, Sibiu.

Chistes, anécdotas sobre su alcoholismo y leyendas sangrientas se susurraban de boca en boca.

Entre las anécdotas más bufas y populares, una, probablemente apócrifa, cuenta que Nicu, que tenía el hobby de la caza mayor en el África negra, se presentó una noche lleno hasta las cejas de Johnny Walker etiqueta negra en el zoo de Bucarest, armado con su escopeta y dispuesto a cazar a los leones... que habían ya fallecido de inanición meses atrás. 

Corrían historias también sobre su supuesto priapismo, sobre la violación y el defenestramiento de una joven que se habría negado a concederle sus favores, sobre sus cuantiosas propiedades y los palacios de las mil y una noches en que supuestamente vivía.

Lo cierto es que si en los agitados días de la revolución democrática todos especulaban con un fin de Nicu idéntico al que sufrieron sus padres (fusilados tras juicio sumarísimo), cuando compareció en juicio para dar cuenta de tantas atrocidades sólo se le pudo acusar de dos crímenes concretos: porte indebido de armas y genocidio, por la violenta reacción de la policía de Sibiu a las manifestaciones democráticas. 

Nicu, físicamente muy distinto al orondo playboy de cínica sonrisa que esperaban los rumanos, apareció envejecido y demacrado,. ya enfermo de hepatitis crónica y cirrosis, y se defendió alegando que cuando dio la orden de cargar estaba borracho, y cuando se serenó la canceló de inmediato.

En su descargo, se supo que varias veces tomó medidas para paliar el hambre y las privaciones en la ciudad que dirigía Ia acusación. Se rebajó su petición de pena de 20 a 16 años y finalmente fue condenado a seis, de los cuales sólo, cumplió tres en la cárcel, en consideración a su pésima salud.

En algunas entrevistas a la prensa, Nicu reveló que durante los últimos años de la dictadura había intentado varias veces y siempre en vano convencer a su madre —a la que culpaba de los desastres de la nación en mayor medida que a su padre— de la necesidad de democratizar el país. De hablaba como de un visionario autista, ciego a la realidad.

"A mí también me espiaba la Securitate", llegó a declarar. Quizá era verdad. Con sus líos de faldas con su alcoholismo, con su ludopatía (al parecer frecuentaba demasiado los casinos internacionales) y con su manifiesto comprometedor desinterés por las ceremonias públicas y las reuniones burocráticas (que pondría en evidencia por ejemplo en 1986, cuando presidió el Año Mundial de la Juventud de las Naciones Unidas), Nicu defraudó a sus padres, que habían preparado un futuro tan espléndido para él.

Nicu Ceausescu, falleció el 26 de septiembre de 1996, en el hospital Central de Viena, a los 45 años de edad, y a consecuencia de una hemorragia interna provocada por la rotura de varices en el esófago. Terminó así una vida paradójica que parece directamente extraída de algún drama isabelino o de algún mito saturnino.

Los tres hijos de Ceaușescu.
Zoia, hija (en las imágenes de la derecha), murió en Bucarest en 2006, de un cáncer pulmonar. Tenía 56 años.
Nicu Ceausescu, el menor (en las fotos posteriores con sus padres y hermana) designado heredero en 'la dinastía' comunista, falleció en 1996, en Viena a los 45 años, también de cáncer.
Valentin (1949) el mayor (abajo con un cigarrillo), es el único superviviente de la familia, y a sus 67 años, vive hoy de manera modesta en Bucarest alejado de los lujos y excesos en los que se crió. (Fuente: El Mundo)

La palabra hablada y escrita

En la antigua Roma, atrio era un espacio abierto en sus míticas casas cercado de pórticos y destinado a reuniones familiares y a los huéspedes. En las iglesias romanas, atrio se describía en un patio amplio que miraba al exterior. Atrio son los extensos corredores al aire libre que se disipan a la majestuosidad de muchos templos y palacios en la fisonomía de las grandes ciudades de este mundo.

Y eso es @trio press, un espacio permanentemente abierto a los acontecimientos que han rodeado y rodean la vida. @trio Press (ATP Foro de Noticias) es una ventana a la actualidad en todos los horizontes del quehacer humano, y que dibujaremos con la imagen, el sonido y la palabra hablada y escrita.

@trio press-foro de noticias es una plaza pública en la red, un epicentro de atención cultural e invitación constante al foro libre.

El atrio triunfó en Roma tal como el ágora en Grecia como punto de encuentro y opinión tras la caída de la civilización micénica en el siglo VIII (Antes de Cristo). Hasta nuestros días, la más famosa, el Ágora de Atenas, es la única belleza arquitectónica de la Antigua Grecia que conserva, al menos, su techo original. Y allí, como marcándole el paso del tiempo está al aire libre el extenso corredor, el atrio, que se disipa al Ágora de Atenas.

En honor a esa pauta primera del derecho al foro y a la opinión sale @trio press. Como un foro público, un espacio para difundir actualidades. Vamos a contar la historia que vivimos a partir del testimonio que es uno mismo. Queremos, sobre todas las cosas, encontrar los protagonistas del pasado y del presente del derrotero que es la vida.

Esto es @trio press el espacio donde invitamos a contar la historia, la de este mundo y que, a veces, pasa inadvertida. Contáctenos y cuéntenos lo que quiera en Atrio Press, el foro de noticias. Nosotros lo diremos tal como nos lo cuenten. Bienvenido a @trio press.

Archivo del blog