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21 octubre, 2016

LA NOCHE MADRILEÑA DE CHAVIANO, INSAUSTI Y VÁZQUEZ

Crónica del maestro y sus discípulos 
      De izquierda a derecha: Insausti, Flores y Vázquez.

Era un auditorio reducido pero inmenso, donde se entrecruzaron virtuosismo, genio y simpatía para entender mejor la música contemporánea y la guitarra en toda su expresión. 

Sala Manuel de Falla (SGAE-Madrid)

“El toque clave”, así definiría yo todo lo que pasó la noche de este jueves en el concierto "La música didáctica para guitarra" en la Sala Manuel de Falla de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) en Madrid y que agotó obras del maestro Flores Chaviano Jimenez en la interpretación magistral de dos jóvenes talentos: Unai Insausti Eguia y Tomás Vázquez.

El toque clave o "Toque de clave", la pieza numero 15 de un programa que resumió en dos partes los dos álbumes esenciales del libro con la música de Chaviano que bajo la rúbrica de la Editorial EMEC es fuente pedagógica y de formación para la nueva generación de guitarristas españoles. 

Flores Chaviano Jimenez, un cubano de Caibarién que se asentó en Madrid desde 1981, lleva muchos años, toda una vida, consagrado al estudio de las seis cuerdas, la composición y la interpretación; y esta noche vivió la satisfacción que más disfruta con la pasión de su vida: ver a sus discípulos haciendo gala del sueño más preciado  de todo artista, la ejecución a plenitud de su arte. Y eso pasó en la SGAE con la música didáctica de Flores Chaviano en una jornada plena de ejecuciones impresionantes y precisas. 

Por eso, cada vez que interviene en un concierto, para Chaviano no hay mejor manera de asumirlo que incorporando en sus programas a exponentes que a lo largo de su vida han bebido en la fuente de aprendizaje que es su música. Y por eso el jueves por la noche hicieron gala en la Sala Manuel de Falla, con su maestría naciente y su talento, Unai Insausti y Tomás Vázquez, dos jóvenes expresiones de la nueva generación que ya comienzan a ser influyentes en el mundo de la guitarra porque ya pisan los tablones de los escenarios.
      EL HIJO DE MURCIA

Tomás Vázquez, nació en Murcia en 1995 y actualmente estudia en el Real Conservatorio de Música de Madrid. Ha sido premiado en diversos concursos nacionales.

         DE SAN SEBASTIÁN LLEGÓ 

Unai Insausti, nacido en San Sebastián, País Vasco, se ha formado en Conservatorios de España, Alemania e Italia. Ha llevado su arte por Europa y Asia, y es ganador de importantes premios internacionales.

Y como decía, la última noche madrileña de Flores Chaviano, junto a los noveles Unai Insausti y Tomás Vázquez, fue ante un público reducido, pero selecto, porque allí había viejos músicos de la escuela de la guitarra que hicieron más especial una sala con un pasado lleno de historias y de música.  

lo por la belleza de los niños que fueron a ver al maestro y a los jóvenes talentos, y porque sueñan con la guitarra, fue una noche inmensa.
La sesión estuvo animada por los comentarios oportunos de Chaviano y la entrada en acción intercalada de las actuaciones de Insausti y Vázquez.

HASTA EL ÚLTIMO ALIENTO 

Cuando un guitarrista sale a concierto es porque va a dejarse su aliento. Y hasta el último aliento se aplicaron Unai Insausti y Tomás Vázquez, en un repertorio donde fue perceptible el tono sabroso del son, la danza o la habanera hasta acabar trasladando el furor caribeño de una cubanita, una guajira o el canto de un negro. Insausti y Vázquez, agotaron un programa de piezas breves en un viaje por la guitarrística contemporánea de Flores Chaviano.

Vestidos todos de traje, hicieron un concierto de poco más de una hora, en el que predominó la ejecución magistral de las cuerdas provocando una percepción de efectos auditivos interactuando entre la guitarra y el público. Sus guitarras sonaron y por algún instante nos trasladaron a la Cuba del Caribe, la tierra ancestral de Chaviano. Escuchando cualquiera de las piezas del repertorio, la sensación fue de una transgresión musical que no permitía quitar ojos del escenario, mientras Unai Insausti y Tomás Vázquez, estuvieron luciéndose con la obra de Chaviano.

Fue singular el cierre del concierto con la grafía contemporánea que demostró Tomas Vázquez en toques de madera sobre el cuerpo incautó de su guitarra. 

Objetivo cumplido para Chaviano y la Sociedad General de Autores, anfitriona de la noche de la hora didáctica del maestro. Y vendrán otras, en que otra vez Chaviano y, tal vez, Unai Insausti y Tomás Vázquez, vuelvan a explayar su angelical pasión sobre el instrumento de las seis cuerdas. 

Recogí algunas opiniones en una noche en que dominó la guitarra en Madrid, mientras fuimos testigos de una actuación selecta y exquisita.

Jesús, un viejo guitarrista de escuela y de estirpe, le dijo a Chaviano desde el público: "Es de esos conciertos que te hace sentir privilegiado, es tu música Chaviano que nunca muere".

"No hace falta ser guitarrista para comprender que oyendo tocar a Unai Insausti y Tomás Vázquez, es como un alimento espiritual al alma.", dijo un viejo paisano de Cárdenas que trajo a Cuba en el corazón. 

Y yo, una vez más, me congratulo con una noche mágica entre el maestro y los benjamines, que nos regalaron un maravilloso concierto, demostrando que un gran músico destaca al margen de sus ejecuciones, por su composición exquisita. 


Tres palabras quedan, pues tras el concierto del jueves con la obra de Flores Chaviano: humildad, talento y disciplina. Eso nos tributaron y por eso ha de elogiarse. 

Unai Insausti y Tomás Vázquez, dieron gusto y encanto a la noche. A salón lleno o no, la Sala Manuel de Falla de la SGAE, brilló una vez más.  
Anoche, además de tocar, se hizo música. Una noche de sorpresa, minuto a minuto, que fue homenaje al homenaje: un recorrido por un capítulo breve de la carrera del gran Flores Chaviano.

Gracias, Flores, Unai y Tomás, porque anoche, sobre todo, nos regalasteis virtuosismo, genio y simpatía para entender mejor la música contemporánea y la guitarra en toda su expresión.

04 marzo, 2012

ESPAÑA: La muerte de Julio Martínez o el ocaso del refugiado

No se podrá perdonar jamás a España que saque a un perseguido de Cuba, le conceda asilo político y le deje morir en la más absoluta marginación.

Emigrar a España como asilado político se ha convertido en una vía –un negocio- de muchos perseguidos para zafarse de sus dictaduras, cobrar las ayudas de los fondos públicos y largarse después a América.
 

 

Julito se pasó quince años en España para nada, tocando puertas que nunca se abrieron. Se desgajó de su familia y de todo su pasado, para nada. Y lo peor de todo es que acabó sus días marginado y en la más cruenta soledad.
Por defender su derecho más inalienable: expresarse libremente, Julito hizo de todo en Cuba y por Cuba.

A su paso fugaz por el periodismo oficialista, probó el olor de la censura. Le bastó pasar por la jefatura de la página cultural del periódico Victoria de Isla de Pinos (Isla de la Juventud) y afrontar los sinsabores del periodismo de opinión como columnista del diario Trabajadores, en La Habana, para convencerse finalmente de que él pensaba distinto.

Fue a la luz de los noventa cuando saltó la barrera y empezó su largo batallar por una Cuba diferente.
Pero de qué le valió a Julio Feliciano Martínez García (Julio San Francisco) haber sido cofundador de Habana Press, la primera Agencia de Prensa Independiente de Cuba sin estatus legal.

De qué le valió ser fundador del incipiente Movimiento Cubano de Periodismo independiente y del llamado Concilio Cubano que proliferó en los noventa.
De que le valió formar fila tantas veces desde la información en el lanzamiento sobre La Habana de las octavillas de las avionetas de la organización humanitaria Hermanos al Rescate, y difundir después, arriesgadamente, sobre el derribo de las mismas por fuerzas de la aviación cubana.
De nada le valió a Julito levantar  su escritura como un arma inteligente y afilada en contra del régimen de La Habana, como de él escriben sus amigos Belkis Bigles. y Nicolás Águila. 
No consiguió el cambió dentro de Cuba y, mucho menos, que le escucharan, y lo más fácil en su desenfreno fue apostar por el camino de todo perseguido. Entonces ahí estaba España, y España le abrió la puerta.
Por su lucha tenaz en contra del oficialismo, Julio fue desterrado en 1997. Me acuerdo del día en que partió. Lo despedí en una turbulenta Habana. Julito salió y llegó solo en alma a España, sin saber que el peor de los presagios rondaba su vida.
Había salido también lastimado por una mala salud. Julio Martínez estuvo internado en Cuba en el Sanatorio San Juan de Dios, marcado ya por dolencias que le castigaban la vida. Pero eso parece que nunca lo supo España, porque se le pasaron 15 años de vida exiliada sin el más mínimo cuidado, dando tumbos por todas partes, lejos del deterioro físico que lo consumía.
Lo hizo en Madrid primero (12 años), donde yo conviví con él. Tocó a mil puertas y muy pocas se le abrieron, soñó de mil maneras y soñó despierto, pero, sobre todo, Julito no cejó nunca en su lucha indetenible por un cambio para Cuba.
Hizo de todo, desde figurar en las listas de una futura transición en Cuba hasta hacer lo que más le gustaba: escribir y crear.
 A saber donde estará su más preciado ensayo, que Julio ultimaba al morir: Apuntes para el estudio del Movimiento cubano de Periodismo Independiente. Tenía acabada también Prensa Gulag, una novela sobre la apasionante lucha de un periodista cubano disidente, que le prologó el decano académico español Luís María Anson. Su vida estaba llena de proyectos, pero sobre todo del sueño de ver el cambio de Cuba, y volver.
Hasta el final de sus días, Julio San Francisco –como se firmaba artísticamente- llenaba el blog El Club de los Amigos Malos, donde difundía la realidad de la isla desde la perspectiva de sus amigos cubanos dispersos por el mundo.
Desafortunadamente, la muerte con su inusitado paso lo truncó todo en el alma noble de Julito que agonizó sus días españoles este febrero, en Murcia, al borde del Mediterráneo, a donde se había marchado en 2009. Allí fue encontrado muerto por el doctor José Manuel Román Murga, la última mano tendida que encontró el desterrado en una tierra que siempre le fue ajena. Tal vez por un infarto o por la agonía de vivir solo y desolado, pero lo cierto es que Julio Martínez, con 60 años trillados, ahora está muerto lejos de su tierra, aunque a muchos les cueste creerlo. Muerto con todas las posibilidades de la salvación a su alrededor, aunque él nunca las tuviera a su alcance. Eso hay que impugnarselo a la España que lo acogió. 
Y ahora diré con más claridad ¿por qué?
Que la vida de Julito en el destierro haya tenido un cruento final, nadie lo puede negar. Pero esa muerte tiene varias lecturas. No se podrá perdonar jamás a España que saque a un perseguido de Cuba, le conceda asilo político y le deje morir en la más absoluta miseria como víctima enajenada de la marginación. Eso pasó con mi colega Julito.
Desperdigado de su familia y de sus raíces, murió como un indigente el poeta, escritor y periodista cubano Julio Feliciano Martínez García. Y si eso tuviere un nombre, hay que atribuírselo al gobierno del Partido Popular que en el mandato de José María Aznar sacó a un hombre enfermo de Cuba para traerlo a morir sin familia y sin futuro.
De nada, pues le valió venirse cuando fue acogido por el Ejecutivo de Aznar. Su único mérito ha sido portar siempre el pasaporte de la ONU para los refugiados que Julio justificó hasta el final, sin importarle la familia que dejó atrás. 
Pero no importaron muchas cosas en este ser desarraigado que en su sangre llevaba el gen español, porque su abuelo materno, el gallego Juan Ramón García Casas, fue un emigrado a la isla que Julio veneró toda la vida, aunque nadie se lo tuviera en cuenta. “Él me inculcó el amor por España”, dijo a La Tribuna del Noroeste cuando ya residía en Murcia.
No le tuvieron en cuenta ni raíz ancestral ni mucho menos que el haberse venido a  España, a Julio le supuso renunciar a un visado para viajar a Estados Unidos y, tal vez, un mejor derrotero de vida. Pero Julio quiso a España hasta el final, aunque España no le haya acogido bien a él.
Sea como fuere, Julio Feliciano Martínez, el periodista, el refugiado, nieto de español, no debió acabar sus días en la marginación.
EL NEGOCIO DE REFUGIARSE EN ESPAÑA
Emigrar a España como asilado político se ha convertido en una vía –un negocio- de muchos perseguidos para zafarse de sus dictaduras, cobrar las ayudas de los fondos públicos y largarse después a América. Ha sido el fin de muchos cubanos, pero no fue la suerte final de Julito, aunque él, desde Cuba, ya declinara refugiarse en Estados Unidos.
Cuando llegó a España en 1997, con su estatus de asilado, Julio tuvo un brevísimo período de ayudas económicas que provenían de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) o mejor, de las subvenciones millonarias que CEAR recibe del gobierno y justifica luego en los asilados de turno para después desentenderse de ellos. Claro, van a sus "tajadas" sin importarles la razón por la que se constituyeron como organizaciones no gubernamentales (ONG). Julio siempre fue un asilado y un enfermo desprotegido, a quien no debió faltar nunca la ayuda del país que lo acogió.
Muchos otros que no fueron un Julio, cobraron sus ayudas y se desentendieron después de la razón que les trajo un día a España. Por eso digo yo, que en una especie de laberinto y trampolín aéreo se ha convertido esta madre Patria, que arropa y arropa, acoge y acoge, aunque después la vida se vuelva de espaldas.
Otros han tenido mejor suerte o la suerte se la buscaron ellos: llegaron, cobraron y se largaron. No sé cómo, pero muchos nombres que a España llegaron por el gesto generoso de sus gobiernos, no aguantaron la papeleta incierta del asilado, temieron una vida de desahucio y abandonaron para siempre el estatus de refugiados.
Con sus razones o no, sobran ejemplos de ex presos políticos emblemáticos hasta los casos de un médico, un abogado o un taxista, supuestamente perseguidos en Cuba; muchos vinieron con sus familias, fueron bien servidos por España y ahora viven del sueño americano. ¿Como llegaron? Que se lo pregunten también a España.  
Justificado o no, con la razón o la sin razón, pero cierto es que muchos de los presos y perseguidos emblemáticos que bajo la cartera del ex canciller Abel Matutes salieron de Cuba, y los que han seguido saliendo después, un buen número de ellos, con pasaporte o sin él, desde la España que los acogió, un día lo decidieron y se largaron a América. Es lo que ahora mismo sucede con los beneficiados de la Primavera Negra de 2003. Entonces, ¿por qué se les abrió España? 
 
El asunto tiene un claro trasfondo, muchos disidentes cubanos importados por España -y no incluyo a todos- no hacen otra cosa que reafirmar la imagen de la península como un corredor aéreo en el denodado afán de llegar, coger y continuar viaje hacia Estados Unidos. Llegan y reciben unas atenciones que paga toda la sociedad española para luego exigir otro destino.
La verdad está ya desmontada con los más recientes casos de los hijos de la Primavera Negra. Pero ya digo, este fenómeno no es nuevo, viene desde los tiempos del gobierno Aznar, cuando pasó lo mismo con otros que ya no están. A España llegaron nombres conocidos de ex presos cubanos -con pasaporte Matutes- Están en las listas y en los períodicos, recibieron ayudas colosales y terminaron en Estados Unidos. Este hecho desenmascara el buen negocio que tiene una inverosímil disidencia cubana, tras la que hay mucho trasfondo, pues defenderán muchas cosas menos el necesario cambio cubano que piden adentro. Para eso, mejor haber optado por la dignidad y la coherencia de haber continuado en prisión, o al menos en la isla, si de lucha pacífica se trata.
Como dijo un analista, el caso es mucho más grave de lo que parece, porque "con su posición estos ciudadanos cubanos que han aceptado la deportación de su propio país, están poniendo en riesgo la libertad de los que todavía están presos" (Carlos Carnicero, periodista y analista político).

El derrotero del asilado en España ya no es la vía del socorro por un camino de bien. Lejos se está demostrando que muy pocos de los que llegan mantienen en alto el estatus de refugiado que les concedió la ONU cuando por sus vidas temían. Al menos, Julio Martínez fue un perseguido hasta el final de sus días. No tuvo la vida que quiso, pero nunca defraudó a España, aunque no tuvo todo lo que del reino esperaba.
“Matando y escribiendo”
murió el poeta
    • Un día le preguntaron desde La Habana ¿Extrañas las palmeras? Y Julio respondió: “Te extraño a ti, al resto de mis amigos y a mi familia que hace 14 años que no los veo. Me gustaría regresar algún día a Matanzas, donde nací, a Corralillo, donde pasé mi adolescencia, a La Habana… La lucha por la libertad tiene un precio alto en limitaciones, inseguridades, sufrimientos y provisionalidades. Yo creo que vale la pena pagarlo y he estado dispuesto a pagarlo. Estoy, efectivamente pobre y enfermo, y parafraseando al gran César Vallejo “Matando y escribiendo”. La democracia y la libertad tienen un precio y es caro. Julio lo ha pagado consciente de lo que hacía.

03 enero, 2012

CUBA: Hoy, otra vez han matado a Fidel Castro


Fue dado por muerto en Twitter en información atribuída a la agencia independiente Cuba Press

Esta es la falsa noticia:

"Atención: "Cuba Press" verifica la muerte de Fidel Castro. A la espera del comunicado oficial por parte del país. Hito informativo".



Hace tan solo unas horas Twitter daba por puerto a Fidel Castro por error. No es la primera vez que la popular red social da por muerto al líder cubano, ya el pasado mes de agosto se habló de su posible muerte por enésima vez.
Convertido en 'trending topic' mundial cuando se cumplen 50 años de su excomunión por el Papa Juan XXIII, las redes sociales 'mataban' al mandatario después de que se extendiera un rumor difundido por correo electrónico con una fotografía trucada de Castro muerto.

'Cuba Press' también se convirtió en 'trending topic', supuestamente por ser la culpable de confirmar el posible fallecimiento: "Atención: "Cuba Press" verifica la muerte de Fidel Castro. A la espera del comunicado oficial por parte del país. Hito informativo". Pero incluso una llamada a 'Cuba Press' desmentía el origen de la noticia: "Ni hemos difundido el rumor, ni sabemos nada de eso", respondieron.

Varias veces en los últimos años, a Castro le han dado por muerto. El día de la verdad nadie se lo va a creer. Este es el juego del mundo mediático y la gran prensa.
El rumor corría como la pólvora al poco de conocerse la noticia que se atribuía a 'Cuba Press' (un medio que, al parecer, no existe), el dictador había muerto en su casa de un ataque al corazón, según algunas informaciones. Después de levantar polvareda en Twitter tras extenderse el rumor e incluso verse algunos comentarios de satisfacción, todo quedó en nada, tan solo la anécdota del día para la red social.

La palabra hablada y escrita

En la antigua Roma, atrio era un espacio abierto en sus míticas casas cercado de pórticos y destinado a reuniones familiares y a los huéspedes. En las iglesias romanas, atrio se describía en un patio amplio que miraba al exterior. Atrio son los extensos corredores al aire libre que se disipan a la majestuosidad de muchos templos y palacios en la fisonomía de las grandes ciudades de este mundo.

Y eso es @trio press, un espacio permanentemente abierto a los acontecimientos que han rodeado y rodean la vida. @trio Press (ATP Foro de Noticias) es una ventana a la actualidad en todos los horizontes del quehacer humano, y que dibujaremos con la imagen, el sonido y la palabra hablada y escrita.

@trio press-foro de noticias es una plaza pública en la red, un epicentro de atención cultural e invitación constante al foro libre.

El atrio triunfó en Roma tal como el ágora en Grecia como punto de encuentro y opinión tras la caída de la civilización micénica en el siglo VIII (Antes de Cristo). Hasta nuestros días, la más famosa, el Ágora de Atenas, es la única belleza arquitectónica de la Antigua Grecia que conserva, al menos, su techo original. Y allí, como marcándole el paso del tiempo está al aire libre el extenso corredor, el atrio, que se disipa al Ágora de Atenas.

En honor a esa pauta primera del derecho al foro y a la opinión sale @trio press. Como un foro público, un espacio para difundir actualidades. Vamos a contar la historia que vivimos a partir del testimonio que es uno mismo. Queremos, sobre todas las cosas, encontrar los protagonistas del pasado y del presente del derrotero que es la vida.

Esto es @trio press el espacio donde invitamos a contar la historia, la de este mundo y que, a veces, pasa inadvertida. Contáctenos y cuéntenos lo que quiera en Atrio Press, el foro de noticias. Nosotros lo diremos tal como nos lo cuenten. Bienvenido a @trio press.

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