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04 marzo, 2012

ESPAÑA: La muerte de Julio Martínez o el ocaso del refugiado

No se podrá perdonar jamás a España que saque a un perseguido de Cuba, le conceda asilo político y le deje morir en la más absoluta marginación.

Emigrar a España como asilado político se ha convertido en una vía –un negocio- de muchos perseguidos para zafarse de sus dictaduras, cobrar las ayudas de los fondos públicos y largarse después a América.
 

 

Julito se pasó quince años en España para nada, tocando puertas que nunca se abrieron. Se desgajó de su familia y de todo su pasado, para nada. Y lo peor de todo es que acabó sus días marginado y en la más cruenta soledad.
Por defender su derecho más inalienable: expresarse libremente, Julito hizo de todo en Cuba y por Cuba.

A su paso fugaz por el periodismo oficialista, probó el olor de la censura. Le bastó pasar por la jefatura de la página cultural del periódico Victoria de Isla de Pinos (Isla de la Juventud) y afrontar los sinsabores del periodismo de opinión como columnista del diario Trabajadores, en La Habana, para convencerse finalmente de que él pensaba distinto.

Fue a la luz de los noventa cuando saltó la barrera y empezó su largo batallar por una Cuba diferente.
Pero de qué le valió a Julio Feliciano Martínez García (Julio San Francisco) haber sido cofundador de Habana Press, la primera Agencia de Prensa Independiente de Cuba sin estatus legal.

De qué le valió ser fundador del incipiente Movimiento Cubano de Periodismo independiente y del llamado Concilio Cubano que proliferó en los noventa.
De que le valió formar fila tantas veces desde la información en el lanzamiento sobre La Habana de las octavillas de las avionetas de la organización humanitaria Hermanos al Rescate, y difundir después, arriesgadamente, sobre el derribo de las mismas por fuerzas de la aviación cubana.
De nada le valió a Julito levantar  su escritura como un arma inteligente y afilada en contra del régimen de La Habana, como de él escriben sus amigos Belkis Bigles. y Nicolás Águila. 
No consiguió el cambió dentro de Cuba y, mucho menos, que le escucharan, y lo más fácil en su desenfreno fue apostar por el camino de todo perseguido. Entonces ahí estaba España, y España le abrió la puerta.
Por su lucha tenaz en contra del oficialismo, Julio fue desterrado en 1997. Me acuerdo del día en que partió. Lo despedí en una turbulenta Habana. Julito salió y llegó solo en alma a España, sin saber que el peor de los presagios rondaba su vida.
Había salido también lastimado por una mala salud. Julio Martínez estuvo internado en Cuba en el Sanatorio San Juan de Dios, marcado ya por dolencias que le castigaban la vida. Pero eso parece que nunca lo supo España, porque se le pasaron 15 años de vida exiliada sin el más mínimo cuidado, dando tumbos por todas partes, lejos del deterioro físico que lo consumía.
Lo hizo en Madrid primero (12 años), donde yo conviví con él. Tocó a mil puertas y muy pocas se le abrieron, soñó de mil maneras y soñó despierto, pero, sobre todo, Julito no cejó nunca en su lucha indetenible por un cambio para Cuba.
Hizo de todo, desde figurar en las listas de una futura transición en Cuba hasta hacer lo que más le gustaba: escribir y crear.
 A saber donde estará su más preciado ensayo, que Julio ultimaba al morir: Apuntes para el estudio del Movimiento cubano de Periodismo Independiente. Tenía acabada también Prensa Gulag, una novela sobre la apasionante lucha de un periodista cubano disidente, que le prologó el decano académico español Luís María Anson. Su vida estaba llena de proyectos, pero sobre todo del sueño de ver el cambio de Cuba, y volver.
Hasta el final de sus días, Julio San Francisco –como se firmaba artísticamente- llenaba el blog El Club de los Amigos Malos, donde difundía la realidad de la isla desde la perspectiva de sus amigos cubanos dispersos por el mundo.
Desafortunadamente, la muerte con su inusitado paso lo truncó todo en el alma noble de Julito que agonizó sus días españoles este febrero, en Murcia, al borde del Mediterráneo, a donde se había marchado en 2009. Allí fue encontrado muerto por el doctor José Manuel Román Murga, la última mano tendida que encontró el desterrado en una tierra que siempre le fue ajena. Tal vez por un infarto o por la agonía de vivir solo y desolado, pero lo cierto es que Julio Martínez, con 60 años trillados, ahora está muerto lejos de su tierra, aunque a muchos les cueste creerlo. Muerto con todas las posibilidades de la salvación a su alrededor, aunque él nunca las tuviera a su alcance. Eso hay que impugnarselo a la España que lo acogió. 
Y ahora diré con más claridad ¿por qué?
Que la vida de Julito en el destierro haya tenido un cruento final, nadie lo puede negar. Pero esa muerte tiene varias lecturas. No se podrá perdonar jamás a España que saque a un perseguido de Cuba, le conceda asilo político y le deje morir en la más absoluta miseria como víctima enajenada de la marginación. Eso pasó con mi colega Julito.
Desperdigado de su familia y de sus raíces, murió como un indigente el poeta, escritor y periodista cubano Julio Feliciano Martínez García. Y si eso tuviere un nombre, hay que atribuírselo al gobierno del Partido Popular que en el mandato de José María Aznar sacó a un hombre enfermo de Cuba para traerlo a morir sin familia y sin futuro.
De nada, pues le valió venirse cuando fue acogido por el Ejecutivo de Aznar. Su único mérito ha sido portar siempre el pasaporte de la ONU para los refugiados que Julio justificó hasta el final, sin importarle la familia que dejó atrás. 
Pero no importaron muchas cosas en este ser desarraigado que en su sangre llevaba el gen español, porque su abuelo materno, el gallego Juan Ramón García Casas, fue un emigrado a la isla que Julio veneró toda la vida, aunque nadie se lo tuviera en cuenta. “Él me inculcó el amor por España”, dijo a La Tribuna del Noroeste cuando ya residía en Murcia.
No le tuvieron en cuenta ni raíz ancestral ni mucho menos que el haberse venido a  España, a Julio le supuso renunciar a un visado para viajar a Estados Unidos y, tal vez, un mejor derrotero de vida. Pero Julio quiso a España hasta el final, aunque España no le haya acogido bien a él.
Sea como fuere, Julio Feliciano Martínez, el periodista, el refugiado, nieto de español, no debió acabar sus días en la marginación.
EL NEGOCIO DE REFUGIARSE EN ESPAÑA
Emigrar a España como asilado político se ha convertido en una vía –un negocio- de muchos perseguidos para zafarse de sus dictaduras, cobrar las ayudas de los fondos públicos y largarse después a América. Ha sido el fin de muchos cubanos, pero no fue la suerte final de Julito, aunque él, desde Cuba, ya declinara refugiarse en Estados Unidos.
Cuando llegó a España en 1997, con su estatus de asilado, Julio tuvo un brevísimo período de ayudas económicas que provenían de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) o mejor, de las subvenciones millonarias que CEAR recibe del gobierno y justifica luego en los asilados de turno para después desentenderse de ellos. Claro, van a sus "tajadas" sin importarles la razón por la que se constituyeron como organizaciones no gubernamentales (ONG). Julio siempre fue un asilado y un enfermo desprotegido, a quien no debió faltar nunca la ayuda del país que lo acogió.
Muchos otros que no fueron un Julio, cobraron sus ayudas y se desentendieron después de la razón que les trajo un día a España. Por eso digo yo, que en una especie de laberinto y trampolín aéreo se ha convertido esta madre Patria, que arropa y arropa, acoge y acoge, aunque después la vida se vuelva de espaldas.
Otros han tenido mejor suerte o la suerte se la buscaron ellos: llegaron, cobraron y se largaron. No sé cómo, pero muchos nombres que a España llegaron por el gesto generoso de sus gobiernos, no aguantaron la papeleta incierta del asilado, temieron una vida de desahucio y abandonaron para siempre el estatus de refugiados.
Con sus razones o no, sobran ejemplos de ex presos políticos emblemáticos hasta los casos de un médico, un abogado o un taxista, supuestamente perseguidos en Cuba; muchos vinieron con sus familias, fueron bien servidos por España y ahora viven del sueño americano. ¿Como llegaron? Que se lo pregunten también a España.  
Justificado o no, con la razón o la sin razón, pero cierto es que muchos de los presos y perseguidos emblemáticos que bajo la cartera del ex canciller Abel Matutes salieron de Cuba, y los que han seguido saliendo después, un buen número de ellos, con pasaporte o sin él, desde la España que los acogió, un día lo decidieron y se largaron a América. Es lo que ahora mismo sucede con los beneficiados de la Primavera Negra de 2003. Entonces, ¿por qué se les abrió España? 
 
El asunto tiene un claro trasfondo, muchos disidentes cubanos importados por España -y no incluyo a todos- no hacen otra cosa que reafirmar la imagen de la península como un corredor aéreo en el denodado afán de llegar, coger y continuar viaje hacia Estados Unidos. Llegan y reciben unas atenciones que paga toda la sociedad española para luego exigir otro destino.
La verdad está ya desmontada con los más recientes casos de los hijos de la Primavera Negra. Pero ya digo, este fenómeno no es nuevo, viene desde los tiempos del gobierno Aznar, cuando pasó lo mismo con otros que ya no están. A España llegaron nombres conocidos de ex presos cubanos -con pasaporte Matutes- Están en las listas y en los períodicos, recibieron ayudas colosales y terminaron en Estados Unidos. Este hecho desenmascara el buen negocio que tiene una inverosímil disidencia cubana, tras la que hay mucho trasfondo, pues defenderán muchas cosas menos el necesario cambio cubano que piden adentro. Para eso, mejor haber optado por la dignidad y la coherencia de haber continuado en prisión, o al menos en la isla, si de lucha pacífica se trata.
Como dijo un analista, el caso es mucho más grave de lo que parece, porque "con su posición estos ciudadanos cubanos que han aceptado la deportación de su propio país, están poniendo en riesgo la libertad de los que todavía están presos" (Carlos Carnicero, periodista y analista político).

El derrotero del asilado en España ya no es la vía del socorro por un camino de bien. Lejos se está demostrando que muy pocos de los que llegan mantienen en alto el estatus de refugiado que les concedió la ONU cuando por sus vidas temían. Al menos, Julio Martínez fue un perseguido hasta el final de sus días. No tuvo la vida que quiso, pero nunca defraudó a España, aunque no tuvo todo lo que del reino esperaba.
“Matando y escribiendo”
murió el poeta
    • Un día le preguntaron desde La Habana ¿Extrañas las palmeras? Y Julio respondió: “Te extraño a ti, al resto de mis amigos y a mi familia que hace 14 años que no los veo. Me gustaría regresar algún día a Matanzas, donde nací, a Corralillo, donde pasé mi adolescencia, a La Habana… La lucha por la libertad tiene un precio alto en limitaciones, inseguridades, sufrimientos y provisionalidades. Yo creo que vale la pena pagarlo y he estado dispuesto a pagarlo. Estoy, efectivamente pobre y enfermo, y parafraseando al gran César Vallejo “Matando y escribiendo”. La democracia y la libertad tienen un precio y es caro. Julio lo ha pagado consciente de lo que hacía.

27 febrero, 2012

"Julito", el bohemio adalid

La muerte de un colega

El poeta, escritor y periodista cubano Julio San

Francisco (Julio Feliciano Martínez García), sucumbió

este febrero en Murcia, su última morada española.

“A las cinco de la tarde, como reza el poema de Lorca, los restos mortales del disidente Cubano, Julio San Francisco entraban en la iglesia mayor de El Salvador de Caravaca”, escribe Enrique Soler sobre la muerte del colega “Julito”, inhumado el nueve de febrero en Murcia, después de sesenta años de toda una vida que en Julio Feliciano Martínez García se describe en la batalla.
Durante la ceremonia, su amigo, el poeta Caravaqueño, Antonio Sánchez "El Terote", le dedicó unos versos al extinto.
Julio fue desterrado de Cuba en 1997, porque pensaba diferente. Llegó solo a España y en la desolación transcurrió su muerte, sin que Julio haya acariciado su más venerado sueño de ver un cambio en Cuba y volver a pisar su tierra.
Los amigos más cercanos le dieron en Murcia el último adiós al escritor y periodista. Julito era un bohemio y como un bohemio abandonó este mundo, porque fue hallado muerto en su casa varios días después de sucumbir, tal vez haciendo lo que más le gustaba: escribir y escribir, crear y crear.
Julio Feliciano Martínez García, como es su nombre pila, nació en la provincia cubana de Matanzas, en 1951, En Cuba, su paso por el periodismo oficialista tuvo sus años más vitales ocupándose de la página cultural del periódico Victoria, de la Isla de la Juventud, al sur de La Habana, y luego ejerció como columnista del periódico nacional Trabajadores.
Pero Julio no se contuvo, discrepó con el poder y saltó al periodismo independiente para plantar cara al régimen desde una posición libre, prácticamente imposible en Cuba, Por eso vino a parar a España.
SU HUELLA DISIDENTE
En 1995 fue cofundador de la agencia de prensa independiente Habana Press, el primer intento de prensa libre formado en Cuba. Fue partícipe en la fundación del Movimiento Cubano de Periodismo Libre (Independiente) y de Concilio Cubano.
Su obra literaria a la que va íntimamente ligada su vida, lega una decena de trabajos, entre los que despunta su último libro: Prensa Gulag, la apasionante lucha de un periodista cubano disidente en el año 2009.
Por la vigencia y fuerza expresiva de todo lo que abordó, su obra fue motivo de estudio en la universidad La Sorbona de París. Tenía un espacio digital: "Blog de los Chicos Malos", donde Julio difundía la realidad que se vive en la Isla, tratando de unir a todos los cubanos entrando en comunicación con otros, que en diferentes latitudes del mundo, siguen el día a día de su Patria.
“Como muchos soñadores de la paz y la libre expresión, no llegó a ver brillar el sol de la libertad en los atardeceres del malecón Habanero, ni pasear sin ser señalado por la calle de Cristo Rey camino de la Bodeguita del Medio en las noche calladas de La Habana”, escribe de él Enrique Soler. 
  • Fue un aventurero y un bohemio, pero lamentablemente Julio murió en la desolación, ayudado por la caridad de los amigos que fue haciendo al azar. LA OPINIÓN DE MURCIA, que le entrevistó en 2010 difunde este febrero sus fotos, que el mismo Julio pidió hacerlas en una cafetería de Caravaca llamada Las Sirenas, Dicen allí, en Las Sirena, que cuando le preguntaban si algún día pensaba en volver a pisar La Habana, perdía la mirada pensativa en el horizonte.


"Julito" consideró siempre su poema El Desterrado, como el trabajo cumbre de su vida. Es una semblanza del ser desperdigado que habitaba en él y donde evoca a nombres como  José María Heredia, José Martí, Agustín Acosta, José Ángel Buesa, Gastón Baquero, Reinaldo Arenas, Severo Sarduy, Heberto Padilla, pero sobre todo es un canto a los más de dos millones de cubanos que viven hoy exiliados. Atrio Press comparte su texto.

Gracias, Julito, donde estés.
  
El Desterrado

El parque madrileño que frecuento
tiene frío
y yo
tengo frío
y el banco donde me siento
tiene frío.
El parque tiene, también, un joven con su
(esposa enamorada
y yo trato de imaginarme, por curiosidad,
cómo será tener una esposa enamorada
en este parque madrileño.
El joven de la esposa enamorada
tiene un coche en el que vienen a este parque madrileño
y yo, por entretenerme, trato de imaginarme
cómo será tener un coche
y llegar con una esposa
a este parque madrileño.
El joven de la esposa enamorada y su coche
tiene una casa
y yo, por distraerme, trato de imaginarme
cómo será llegar a una casa
en un coche
después de pasear por este parque madrileño
con una esposa enamorada.
El joven de la esposa enamorada, su coche y
(su casa
tiene un amigo que se encuentra con ellos
en este parque madrileño
y yo, por divertirme, trato de imaginarme
cómo será tener un amigo
y encontrarse con él
en este banco frío
de este parque madrileño.
El joven de la esposa enamorada, su coche,
(su casa y su amigo
tiene patria
y yo me pregunto cómo será tener una patria.
El joven de la esposa enamorada, su coche,
(su casa, su amigo
y su patria
tiene un hermoso perro
y pasean con su hermoso perro
todas las tardes
por este frío parque madrileño.
¡Si yo tuviera un perro!

“Hemos perdido un gran luchador por Cuba”,
Dr. José M. Román Murga.

El doctor Eduardo Vidal reproduce en su sitio web la semblanza que sobre Julito escribió el doctor José M. Román Murga, quien compartió con Julio su última etapa y estuvo pendiente del poeta hasta que la muerte lo extinguió.
 
Estimado Eduardo, ayer (7 de febrero) a las 8 de la noche encontré el cuerpo sin vida de Julio San Francisco, cuyo verdadero nombre es Julio Feliciano Martínez García.
 
Su depresión se acrecentaba y evolucionaba por brotes de crisis; el día 2 de Febrero, en horas de la noche fui a visitarlo y lo encontré muy triste, me dijo que el frio y la soledad le estaban consumiendo, estuve un rato con él, animándolo y orando hasta que me fui.  El viernes a las 3 de la tarde hablé con él por teléfono, estaba muy animado y le di algunos consejos médicos, a las 2 de la madrugada me personé en su casa con café para estimularlo y pasar un rato en su compañía, pero no me abrió la puerta. Volví a intentarlo el sábado, domingo y lunes, llamando a su puerta y al teléfono, pero lo tenía apagado. El martes 7 de febrero,  a las 5 de la tarde v
olví decididamente a abrir su puerta, lo cual tuvo que ser con una orden y un trámite judicial que se agilizó. Al abrir su puerta se encontraba en el suelo tendido sin vida.

Hemos perdido un gran luchador por Cuba, pero hemos ganado un Santo que intercederá por la Libertad, la edificación y la reconstrucción de Cuba ante Dios Padre que tuvo la Generosidad de llamarlo a Su presencia
para poner fin a su dolor, a su soledad y a su Sufrimiento.


Julio, no lloro por ti, porque tú no has muerto, porque has entregado tu vida a la labor más noble de la existencia humana, luchar contra la tiranía más feroz de América, tú no estás en la paz de tu sepulcro frío, sino, en la agitación excelsa de la gloria, lloro mejor por aquellos que activamente, o por su indiferencia hacia el dolor de Cuba, te ayudaron a Matar.
 
Dr. José Manuel Román Murga (Neurólogo)

22 septiembre, 2011

Muere en Miami Joaquín Torres, un adalid del periodismo independiente cubano

Se nos fue“Juaquinito”, pluma de Habana Press
´
Muere en Miami Joaquín Torres Álvarez, ex realizador de la Televisión Cubana y uno de los directores que tuvo la agencia de prensa independiente Habana Press.

Colega y amigo, sucumbió el sábado en el destierro

Jesús Díaz Loyola (ATP)

Con profundo dolor hemos recibido la noticia cuatro días después y no deja de ser motivo para honrar al hombre valiente. Ha muerto en Miami, Estados Unidos, Joaquín Torres Álvarez, ex realizador de la Televisión Cubana y uno de los directores que tuvo la agencia de prensa independiente Habana Press, en los años noventa, los de su mayor esplendor.

Sucumbió el sábado en el destierro, víctima de una muerte inesperada. Había nacido el 24 de noviembre de 1952. Poco más de un año faltaban para que su vida alcanzara el sexagenario, pero Dios no tuvo misericordia de él para que, al menos, llegara a ver el final de un régimen retrogrado al que Joaquín plantó cara un día cuando por muchas razones decidió abandonar el oficialismo. Pero lo verán muchos cubanos que supieron escuchar sus noticias y la familia que integró desde que Dora lo trajo al mundo en un lugar de La Habana.

En esa trinchera de lucha por la libertad de expresión que es en Cuba Habana Press, Rafael Solano, su fundador, destacó el paso fugaz y meritorio de Joaquín Torres, cuando un puñado de periodistas teníamos ya una vida exiliada fuera de la Isla.

En la edición Nº 21del año 2004 de la revista de la Fundación Hispano Cubana, editada en Madrid, Solano valoraba así la labor de Joaquín  Torres como uno de los continuadores del periodismo independiente dentro de Cuba cuando muchos comenzaron a exiliarse por imposiciones del gobierno de la Isla:

“El paso de una década en Habana Press guarda también justiciera constancia del fichaje de Joaquín Torres, un realizador arrebatado a la televisión oficial que tuvo el mérito de seguir informando al mundo la verdad en los momentos más inciertos y riesgosos”.

A Torres le sucedieron en el tiempo Julio Martínez, Héctor Peraza, Ana Luisa López, José Rivero, Tania Quintero y Miguel Fernández. Todos ellos profesionales de la información que escaparon del oficialismo, pero tuvieron que abandonar el país como lo hizo Torres en su día, y no consiguieron imponerse, como tantos, en una Cuba plagada de ataduras y censuras.

En los apuntes de Habana Press al paso de una década que yo mismo pergeñé para la revista Hispano Cubana, Solano, que arribó a Madrid en mayo de 1996, dos años antes de que marchara hacia Estados Unidos Joaquín Torres, exaltaba el noble ejercicio de informar a lo largo de diez años fecundos como parte  del proyecto pacífico de periodismo independiente que entre todos cimentaron.

Solano forjó en Cuba junto a Joaquín y un grupo de luchadores de la pluma, la agencia independiente Habana Press que hoy sigue su labor desde la Isla y la que brotaron nuevos proyectos en la osadía que frepresenta hoy por hoy decir la verdad desde Cuba.

Joaquín o “Juaquininito”, como le llamaban y a quien tuve la suerte fortuita de conocer en La Habana, cuando  yo me atreví a zarpar también desde el oficialismo las barreras de la desinformación, hablaba siempre de la gran pena que todos llevamos dentro por el oficio permanentemente cercado que hemos tenido. ¡Es verdad, Joaquín!

“Juaquinito” se fue el sábado con muchos recuerdos y esperanzas que no vio realizar. No fue un hombre de rencores, ninguno lo ha sido, pero si llevó siempre el remordimiento de no poder vivir libre en su Patria.   
Como todo disidente interno o exiliado, Joaquín Torres vivió penurias y conoció las secuelas que dejan los acosos y amenazas cuando se quiere informar la verdad y te coartan ese derecho,

En su carrera oficialista, Joaquín Torres ganó premios, pero de nada le valieron. Terminó exiliado en Nueva York, en 1998. Luego se fue a Miami, Florida. Yo mismo, que no escapé a los arrestos sorpresivos en las calles de La Habana, cuando secundé aquel valiente movimiento que se impuso a la censura, no soporte el rigor, me vi obligado a abandonar Cuba, y me radiqué en España.

La huella de Joaquín Torres

En los informes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de los Estados Americanos (OEA), el nombre de Joaquín Torres, aparece bien reconocido:

“Durante el segundo aniversario del hundimiento del Remolcador 13 de Marzo, el 13 de julio de 1996 –alude ese organismo-, se produjeron una serie de arrestos y registros domiciliarios de periodistas que tratan de desempeñar sus funciones al margen de la prensa oficial”, y cita a continuación a “Joaquín Torres, miembro de Habana Press, a quien le ocuparon su archivo personal, equipos, y documentación, y fue detenido varias horas en la Décima Unidad de Policía de Acosta y Diez de Octubre”.

“La Comisión Interamericana de Derechos Humanos –cita un informe histórico del organismo- también recibió numerosas denuncias sobre periodistas que fueron arrestados en el curso de 1996”. Entre ellos estaba  “Joaquín Torres Álvarez (que) fue objeto de amenazas y presiones, el 31 de mayo, para que abandonara el país. Fue detenido el 12 de julio”.
Voy a recordar al colega y al amigo Joaquín Torres con varios extractos del periodismo al que se atrevió en la Cuba censurada que nos mando al destierro. Con artículos como el que sigue, puso en la cima la agencia Habana Press cuando comenzábamos las coberturas al anuncio de la visita del Papa Juan Pablo II a La Habana, en 1998

Acerca del destino 81
Enero 20,1998
por Joaquín Torres Álvarez, Habana Press
LA HABANA, enero de 1998- Confieso mi garrafal ignorancia al aún no saber o conocer, o imaginar, cuál es el sentido que tiene la visita de Su Santidad Juan Pablo II a Cuba. Tanto unos como otros (ateos y creyentes) tratan de darle por el momento una cierta connotación ecuménica.
En la prensa oficial comienza a hablarse, con tinte rosa, de una intención pastoral. En algunos círculos religiosos más ortodoxos se habla casi en éxtasis de este acontecimiento.
Y sigo confesándome (que no con un cura, más bien con una hoja de papel) ignorante. No comprendo cómo el jerarca de la Iglesia Católica mundial puede visitar, en santa y ecuménica paz, un país donde tanta gente sufrió, y sufre, marginación y discriminación por motivos de su credo religioso. No puedo entender qué sentido tiene el periplo por un país donde centenares de estudiantes universitarios, por sólo citar un ejemplo, perdieron la posibilidad de continuar y culminar sus estudios (¡en el país que pregona la enseñanza gratuita para todos!) por habérselos descubierto, o simplemente, expresar sus creencias.
No puedo aquilatar el sentido de una visita a un lugar donde si bien en años recientes se aprobó que los creyentes puedan integrar el Partido (un partido de ateos que enuncia y es consecuente con principios totalmente irreconciliables desde ángulos filosóficos con toda religión), aún no conozco un solo caso de persona alguna religiosa practicante, y menos católica, que ostente cargo o responsabilidad importante en ninguno de los sectores que conforman esta sociedad.
No creo, tampoco, que luego de 80 viajes a diversos lugares, el número 81 sea un capricho, una frivolidad, de Karol Joseph Wojtila. Nunca, en ningún momento de la historia, la estructura católica hizo movimiento alguno sin un objetivo bien determinado y acorde, por supuesto, con sus intereses.
El viaje papal tiene, al menos en la superficie, el sentido de legitimizar el régimen cubano. Una especie de asentimiento, de olear y santificar el status imperante en la isla, bajo la égida de Castro.
¿Es éste el sentido real? ¿Qué verdades, o qué mentiras, encierra este periplo del Santo Padre? ¿Por qué, por qué, este destino 81?
Si conociéramos qué conversación sostuvo el presidente cubano en Roma cuando visitó la Santa Sede, y conversó, solo y a puerta cerrada, con el vicario de la ciudad, tal vez pudiera existir una luz en este peculiar asunto.
Por lo pronto, los muchachos de la jerarquía católica indígena se muestran exultantes y mucho más propensos a contemporizar que hace algunos años, cuando sorpresivamente la Iglesia Católica cubana asumió, si bien por corto tiempo, y no tanto énfasis, una cierta posición contestataria ante el gobierno. Luego del pataleo, como diría mi abuelita, todo quedó en agua de borrajas. Se siguen masticando, Iglesia y gobierno, y aunque no se traguen mutuamente, todo actualmente indica una suerte de romance, platónico sin duda, pero bastante singular.
En tanto el pueblo, creyente, aunque no tan religioso como es el cubano, acogió, con una fuerza impresionante, y preocupante para el gobierno, el periplo que realizó por la isla la estatua viajera de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre. Cientos de miles de personas, de todas las edades, y en gran número con predominio de la juventud, colmó cada uno de los santuarios donde la réplica de la madre nacional pernoctó. Testigo presencial de alguno de ellos, vi de todo, desde auténtica devoción hasta curiosidad, y oí de todo también, desde agradecimientos y plegarias, hasta el último cuento cubano, que dice:
Cuentan que el presidente cubano, en trance de muerte, expresa su última voluntad: quiere que se le administre el sacramento final de la Iglesia Católica, extremaunción. Aún sin reponerse de la sorpresa, sus adláteres vuelan a cumplir, como siempre, las órdenes del jefe. Una vez efectuado el inevitable tránsito a la eternidad, el cadáver es llevado a una capilla, y un curita, bajo y regordete, comienza el ritual. En un momento determinado, empieza una homilía, con el objeto de despedir al finado. El curita comienza: "Estamos reunidos en presencia de un hermano que ha pasado a mejor vida. Como todos, este hombre hizo el bien y el mal". Y a continuación, con algo parecido a una sonrisa irónica en sus labios, continuó: "Lo único, es que este hombre todo el bien que hizo, lo hizo muy mal, y todo el mal que hizo, lo hizo muy bien".
Tal vez un chiste así, aparte del gracejo incorregible del cubano, exprese un par de verdades a medias: el señor presidente puede estar intentando conseguir ayuda especializada, al más alto nivel posible, que le garantice un tránsito sin preocupaciones al otro mundo. O tal vez Su Santidad intente acometer una proeza nunca antes realizada por otro pontífice: visitar el Infierno.
Las noticias de “Juaquinito”
1998

Realizarán ayuno presos políticos cubanos

LA HABANA, 19 de enero (Joaquín Torres Alvarez, Habana Press) - Horas antes del arribo a Cuba de Su Santidad Juan Pablo II se pudo conocer que los presos políticos cubanos que conforman el Presidio Político Pedro Luis Boitel, realizarán un riguroso ayuno en todas las cárceles cubanas donde se encuentran.
Esta protesta se realizará del día 20 al 25 del presente, y fue decidida luego de conocerse que el Papa Juan Pablo II no visitará las prisiones.
La fuente insistió en destacar que además de los presos políticos ya mencionados participarán también gran cantidad de los llamados presos comunes, por considerar éstos que todos los cubanos tienen el derecho de participar de este trascendental acontecimiento. 

Liberado hijo de sindicalista independiente

LA HABANA, 9 de mayo (Joaquín Torres, periodista independiente) - El joven de 16 años José Luis González Valdés, hijo de José Orlando González Bridón, presidente de la Confederación de Trabajadores Democráticos de Cuba, fue liberado la tarde del pasado miércoles, después de permanecer detenido más de 72 horas en la Décima Unidad de Policía del municipio habanero de 10 de Octubre.

Según informó la oficial instructora del caso, José Luis tiene que acudir todos los viernes a firmar un libro de constancia como medida cautelar hasta que el fiscal decida si será juzgado o no.

El hijo del destacado sindicalista independiente está acusado de lesiones después de responder enérgicamente a las provocaciones que desde hace algún tiempo le viene haciendo a esta familia el hijo de una dirigente del estado revolucionario cubano.

El presidente de la CTDC, al dar la información insistió en destacar que en la Oncena Estación de Policía de San Miguel del Padrón no le aceptaron una denuncia que su familia quiere hacer por las constantes amenazas que está recibiendo de la propia dirigente revolucionaria y algunos de sus familiares, especialmente desde que José Orlando González Bridón fue elegido presidente de la Confederación de Trabajadores Democrática de Cuba.

Evocación de un colega

Julio Martínez, otro miembro activo de Habana Press, recuerda así el paso de su colega Joaquín por la agencia que los dos forjaron: “La noche del 22 de Febrero yo recibí, de manos de Aida Rosa Jiménez y otra opositora, una carta enviada por Héctor Palacio Ruíz, miembro del Consejo Nacional Coordinador de Concilio Cubano, no arrestado, en la que se anunciaba la suspensión de la reunión de Concilio Cubano el 24 de Febrero por medidas represivas.

Indiqué al periodista de Habana Press Joaquín Torres Álvarez que redactara una nota editorial expresando el desacuerdo de la agencia Habana Press con esa decisión. El periodista redactó una nota que tituló ¡Ay, Concilio no te rajes! y la leyó para Radio Martí.

Concilio Cubano fue posible porque era necesario en la larga lucha contra el régimen, porque se propuso un buen proyecto y porque surgió un opositor dotado con una gran valentía, un gran poder de convencimiento, una gran capacidad de diálogo y un gran sentido de la estrategia, al tiempo que, con el apoyo del exilio, se manejó bien la información desde Habana Press. Por todas estas razones Morejón Almagro fue propuesto para el Premio Nóbel de la Paz en su momento".



Presencia de Joaquín Torres en torno al juicio de Leonel Morejón,

Fundador y Delegado de Concilio Cubano en 1995

Por Julio Martínez

La noche anterior al día del juicio contra Leonel Morejón Almagro me quedé en la casa de Joaquín Torres, quien vivía en la calle Noriega No. 1, La Virgen del Camino –más céntrico- y tenía una moto en la que iríamos. A la vez, Joaquín ocuparía mi lugar en caso de que me detuvieran. Me acosté tenso en un sofá-cama que armamos en la cocina de su casa.

Desperté. Miré el reloj. Eran las 6 de la mañana. Me aseé. Me vestí. Llame a Joaquín. De aquel juicio, no sabíamos nada con exactitud. A las 7 salimos hacia el Tribunal municipal que queda por Línea y L. Allí no supieron o no pudieron o no quisieron ofrecerme ninguna información, pero me di cuenta de que en aquel lugar no sería, me di cuenta por una razón, no había ningún “movimiento de tropas”. Regresé a la moto y le dije a Joaquín “Vamos para el de Línea y F o G” –no recuerdo bien la dirección.
Dejamos la moto parqueada a cuatro o cinco cuadras del tribunal y nos acercamos. Enseguida comprendimos que allí sí era. En primer lugar, había “movimiento de tropas”, o sea, todo estaba rodeado, circulado, acordonado por los rodeadores, circuladores y acordonadores de siempre. En segundo lugar, había espectadores. Crucé el cordón de seguridad y llegué hasta el portal del Tribunal donde se orquestaría el juicio con “código del asunto 2120”.
Busqué a Joaquín Torres. Lo encontré. Supe que a él también lo habían detectado y lo habían detenido. Nos dirigimos hacia su moto. Llegamos. La encontramos con las tres gomas ponchadas.
-¡Carajo! –dije. Mira, Joaquín, resuelve tú el problema de las gomas. Yo voy a dar la noticia.
Leonel Morejón Almagro y Lázaro González Valdés fueron condenados a 14 meses de prisión y, cumplida la condena, marcharon al destierro.
Descanse en paz Joaquín Torres.

22 junio, 2010

Ariel Sigler: "Esto no puede continuar así, el Gobierno de Cuba tiene que hacer un cambio"

He leído en el diario español ABC una entrevista al ex prisionero de conciencia cubano Ariel Sigler Amaya, liberado este junio de una condena de 20 años, tal vez porque su deplorable estado de salud no pudo con él ni con las autoridades cubanas. Lejos de reveladora, esta entrevista de Sigler a Carmen Muñoz es un estremecedor testimonio de lo que el mundo está tolerando y permitiendo en Cuba en pleno siglo XXI con la población civil que se subleva cada vez más, abogando por sus libertades y sus derechos a la vida. Me atribuyo reproducirla para que el mundo conozca lo que denuncia ABC. Léa la entrevista íntegramente aquí en Atrio Press.

CUBA: El rostro de la crueldad
"Como yo era"
"El pueblo no puede seguir así, para empezar en una situación de colapso económico".
"Y como soy ahora"
Carmen Muñoz (ABC)
Desde su casa de Santa Clara, la misma ciudad en la que el ciberperiodista Guillermo Fariñas lleva más de cien días en huelga de hambre, el prisionero de conciencia recién liberado Ariel Sigler Amaya, de 46 años, conversó por teléfono con ABC.

En algo más de siete años ha pasado por seis cárceles y cuatro hospitales hasta que el régimen de los Castro lo liberó con «licencia extra penal» por motivo de salud.

En esos años sólo abandonó dos horas su cautiverio, el pasado enero, para velar a su madre muerta. Una de las Damas de Blanco, de 82 años. Su hermano Guido sigue en la prisión de Agüica.
Acostado en una cama, con el collarín puesto porque se marea, asegura que su primera meta es
recobrar la salud, en Cuba o en otro país que le ofrezca ayuda. Pero el dirigente del Movimiento Independiente Opción Alternativa, detenido en la Primavera Negra de 2003 y condenado a veinte años por «mercenario», no se olvida de «la lucha por los derechos humanos y la democratización de Cuba. No voy a apartarme de la disidencia. Voy a continuar luchando por la libertad de todos los presos políticos».
—¿Cómo se encuentra en su cuarto día de libertad?

—Mi estado de salud es bastante deplorable. Ayer sufrí cinco desmayos, he tenido problemas de tensión, diabetes, diarreas, vómitos. Tuvieron que ponerme cinco bolsas de suero para hidratarme. Todo ello ha agravado aún más mi estado respecto a cuando salí de la cárcel. Ha sido producto del cambio de la prisión al hogar. Padezco cuatro enfermedades crónicas: fariamigdalitis, esofagitis, gastritis, hemorroides grado tres y una paraplejia funcional. No puedo mover los miembros inferiores ni ponerme de pie. Estoy inmovilizado.

—¿Por qué cree que tiene esa paraplejia cuando fue campeón de provincial boxeo (de Matanzas)?

—En efecto, yo era una persona deportista, bastante fuerte. Pesaba 205 libras (100 kilos) y he pasado a 90 libras (43 kilos). He perdido demasiado peso y eso trae consigo enfermedades que sufro desde hace bastante tiempo. Mi estado es bastante crítico. Estoy haciendo un esfuerzo para hacer llegar esta comunicación, hablando acostado en la cama. Hoy estoy bastante mareado.

—¿Sabe si algún gobierno, en concreto el español o el estadounidense, están haciendo gestiones para que pueda recibir tratamiento médico en otro país?

—En ningún momento el Gobierno cubano me ha dicho si deseo ir a recuperarme a otro país o que algún país se haya ofrecido. No hemos hablado de si me pueden dar la salida o no. Mi hermano Miguel está haciendo gestiones en Estados Unidos para ver si puedo recibir tratamiento allí. No tenemos recursos, somos una familia humilde. No tengo ninguna información de que España se haya dirigido a nosotros para hacer alguna gestión.

—¿Estaría dispuesto a viajar al extranjero si le ponen como condición que no puede volver a pisar su país?
—Lo primordial es mi restablecimiento, ya sea en Cuba o en otro país. Si otro país está en disposición, estamos abiertos a aceptarlo. Yo soy cubano y tengo derecho a entrar y salir de mi país cuando lo estime conveniente. Es inaceptable que me dejen salir para no volver a entrar. No aceptamos ese tipo de condiciones.

—¿Qué le parece el diálogo que mantiene la Iglesia católica cubana con el régimen comunista?
—En los últimos meses hemos notado que la Iglesia católica ha tenido conversaciones con el Gobierno cubano en pos del traslado de presos políticos y de conciencia, y las liberaciones de los que están enfermos. Pero de momento sólo han cedido a una liberación, la mía. Hace falta que las excarcelaciones de los presos políticos enfermos continúen, que no paren aquí. Guillermo Fariñas está en huelga de hambre para reclamar la liberación de los veinticinco que quedan. Sólo he salido yo, que estoy en un estado deplorable. Quisiera que me observaran, cómo estoy ahora y cómo era antes. Personas que me conocían, familiares y amigos. al verme se han puesto a llorar delante de mí, no pueden aguantar la emoción; otros abandonan la habitación sin decirme una palabra, parezco un cadáver. Me han comparado con el Quijote, con los prisioneros de los campos de concentración nazis...

—¿Espera nuevas excarcelaciones en breve? Monseñor Dominique Mamberti está de visita en Cuba, la Unión Europea ha aplazado a septiembre la revisión de la «posición común» y Miguel Ángel Moratinos aseguró el lunes en Luxemburgo a sus homólogos que «las liberaciones serán en una semana»...

—No ha sido así. Las promesas no se han cumplido. No se tendrían que haber demorado tanto en el traslado de los presos. Ya llevamos siete años de cárcel, los prisioneros tendrían que estar fuera desde hace mucho. Sólo ha habido una excarcelación, prácticamente no se ha hecho nada. Todas las promesas se han quedado en el aire porque sólo he salido yo. No hay voluntad ninguna de seguir liberando a presos políticos.

—Algunos prisioneros de conciencia denuncian que han sido envenenados en las cárceles castristas...

—No tenemos esa certeza. Si ha sido así, lo han hecho con sutileza porque no hemos visto cómo se elaboraba la comida. Pero al ver mi estado actual y cómo me encontraba antes, puede no ser casual. No podemos afirmar una cosa, pero tampoco negar la otra. Puede ser, porque yo era una persona fuerte. En las prisiones la alimentación es pésima, no tiene calorías. El preso vive sólo con un poco de arroz, caldo y algún picadillo de carne.

—¿Tiene pensado visitar a Guillermo Fariñas cuando se recupere?

—Cuando se me pase un poco el mareo y la fatiga, tengo pensado ir a verlo para expresarle nuestra solidaridad y apoyo a su justa causa por la liberación de todos los presos políticos que estamos enfermos.

—¿Apoya el recurso a la huelga de hambre?

—No apoyamos las huelgas de hambre porque es un suicidio para la persona que la hace. Pero sí apoyamos la posición que toma cada uno, en este caso por la liberación de los presos políticos enfermos. Nos solidarizamos con él y le vamos a ayudar en todo lo que podamos.
—¿Considera que el final de esta dictadura está más cerca, después de la condena mundial que recibió tras la muerte de Orlando Zapata?

—Ha habido una gran presión internacional por parte de la Unión Europea, el exilio en Estados Unidos y en España, las Damas de Blanco, los medios de comunicación, Guillermo Fariñas, nuestros mártires de la oposición, Orlando Zapata... Esto no puede continuar así, el Gobierno tiene que hacer un cambio. El pueblo no puede seguir así, para empezar en una situación de colapso económico.

24 abril, 2010

Carlos Franqui: Para Cuba muere un traidor

El exilio cubano enterró este abril en Puerto Rico al escritor cubano Carlos Franqui, que en la etapa guerrillera difundía al pueblo las bondades de la Revolución Cubana, pero para Cuba, terminó como un traidor.
Franqui cobró vitalidad en 1955, cuando creó en la clandestinidad el diario Revolución, un fuerte emplazamiento mediático al gobierno de Fulgencio Batista; luego pasó a dirigir Radio Rebelde desde Sierra Maestra. De nada le valió.

Considerado un traidor en Cuba, el escritor y periodista que terminó en disidente, murió a los 89 años en San Juan de Puerto Rico, donde vivía exiliado desde principios de los noventa y dirigía publicaciones que atacaban a la Revolución Cubana.

Carlos Franqui, nació en 1921 en la localidad de Cifuentes, en la provincia de Villa Clara, al centro de Cuba. En la página digital de CubaDebate, la isla se hizo eco de la muerte de un hombre, que a pesar de sus valores, gozó bien poco de la estima y confianza de la Revolución, donde comenzó su desandar intelectual.

El intelectual disidente, autor de “Retrato de familia con Fidel”, “Cuba, la Revolución: ¿Mito o realidad?” y de publicaciones desde las que mantenía un ataque visceral hacia el proceso cubano, salió del oficialismo en 1968 y desertó después en Italia, en uno de sus viajes al exterior.

A Carlos Franqui se debe la organización en 1967 del Salón de Mayo, que movió hacia La Habana a artistas de todo el mundo, entre ellos el matrimonio filósofo francés Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir.

Jean-Paul Sartre (París, 1905 – 1980), escritor y dramaturgo, fue exponente del existencialismo y del marxismo humanista. Su mujer, Simone de Beauvoir (París, 1908 - 1986), fue también una destacada filósofa gala que escribió novelas, ensayos, biografías y monográficos sobre temas políticos, sociales y filosóficos.

Un año después del Salón de Mayo, en 1968, Franqui desmereció su figuración en Cuba y terminó como un traidor ensalzado en su postura de crítico acérrimo y desmedido hacia la Revolución de Fidel Castro, en la que emprendió sus andaduras intelectuales.

Para Cuba, Carlos Franqui no forma más que parte de la larga lista de disidentes y desafectos al proceso revolucionario, que terminó como tantos intelectuales disidentes, consumiendo sus años desde la postura de critico incomodo en la lejanía, a pesar de gran amador de sus raíces y de su Patria.

Carlos Franqui y Fidel Castro.

Carlos Franqui murió como un arrepentido a juzgar por las cosas que escribió:
Las barbas símbolo de la Revolución.
Cuantos barbudos?
Unos dos mil
Fidel usa sus parábolas bíblicas.
Los Doce.
El numero mítico bien contado en conversaciones televisivas, tiene algo de la épica del oeste norteamericano y de la antigua Biblia.
Doce hombres y un Cristo-Fidel, subiendo la montaña, nos habrá liberado del mal de la tiranía.
Doce barbudos y el héroe bueno, bajado de la Sierra nos ofrecían la salvación...

Es una verdad histórica que Carlos Franqui vivió la Revolución desde adentro, amó el terruño, pero declinó en el camino para terminar con todo el mérito de un traidor. Al menos así se le ve desde Cuba.

La palabra hablada y escrita

En la antigua Roma, atrio era un espacio abierto en sus míticas casas cercado de pórticos y destinado a reuniones familiares y a los huéspedes. En las iglesias romanas, atrio se describía en un patio amplio que miraba al exterior. Atrio son los extensos corredores al aire libre que se disipan a la majestuosidad de muchos templos y palacios en la fisonomía de las grandes ciudades de este mundo.

Y eso es @trio press, un espacio permanentemente abierto a los acontecimientos que han rodeado y rodean la vida. @trio Press (ATP Foro de Noticias) es una ventana a la actualidad en todos los horizontes del quehacer humano, y que dibujaremos con la imagen, el sonido y la palabra hablada y escrita.

@trio press-foro de noticias es una plaza pública en la red, un epicentro de atención cultural e invitación constante al foro libre.

El atrio triunfó en Roma tal como el ágora en Grecia como punto de encuentro y opinión tras la caída de la civilización micénica en el siglo VIII (Antes de Cristo). Hasta nuestros días, la más famosa, el Ágora de Atenas, es la única belleza arquitectónica de la Antigua Grecia que conserva, al menos, su techo original. Y allí, como marcándole el paso del tiempo está al aire libre el extenso corredor, el atrio, que se disipa al Ágora de Atenas.

En honor a esa pauta primera del derecho al foro y a la opinión sale @trio press. Como un foro público, un espacio para difundir actualidades. Vamos a contar la historia que vivimos a partir del testimonio que es uno mismo. Queremos, sobre todas las cosas, encontrar los protagonistas del pasado y del presente del derrotero que es la vida.

Esto es @trio press el espacio donde invitamos a contar la historia, la de este mundo y que, a veces, pasa inadvertida. Contáctenos y cuéntenos lo que quiera en Atrio Press, el foro de noticias. Nosotros lo diremos tal como nos lo cuenten. Bienvenido a @trio press.

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