17 diciembre, 2015

En la piel de los cubanos que veneran a Babalú Ayé

Juan Carlos Roque García


El realizador de "Cuba, la veneración de San Lázaro", un colega que hizo época en la Isla. Hoy vive sembrado en Holanda, donde cada día teje una historia diferente. 

Junto al camarógrafo cubano Erik Delgado
Un joven padre (foto de la derecha abajo) atormentado por la muerte inminente de su hija, busca a toda costa como salvarle la vida y se implora ante San Lázaro. Su hija siguió andando. Su promesa: peregrinar a rastras cada 17 de diciembre con la figura del venerado hasta llegar a El Rincón, el altar de Lázaro en las afueras de La Habana.

Historias como esta las recoge el documental Cuba, la veneración de San Lázarocon el que el realizador cubano-holandés Juan Carlos Roque García se mete en la piel de los cubanos que profesan el culto hacia su más venerado santo. Lo produjo para la desaparecida Radio Nederland y le acompañaron en ese empeño, el cámara Erik Delgado; en el montaje, Manuel Saiz y Urka Comunicación, y puso su voz José Zepeda, quien dirigió la serie temática donde Roque publicó varios de sus trabajos de investigación, entre ellos el dedicado a San Lázaro. Hoy es un testamento para la posteridad.

Para Juan Carlos, mi siempre evocado caballero andante de la radio, el hecho de que haya conseguido adentrarse en el mundo de los devotas cubanos de San Lázaro, le ha significado superar incesantes búsquedas en una expresión de identidad que va íntimamente ligada con el culto cubano por la fe.

Entre Holanda y La Habana, la ruta que le mantiene en un ir y venir apasionado entre Europa y América por lo anecdótico y enraizado que siempre confluyen en sus trabajos, Juan Carlos y todo el equipo que le acompañó en su mirada de Cuba tras la veneración de San Lázaro, acabó en un revelador testimonio audiovisual.

Lo visioné varias veces. Como un cubano más, Juan Carlos Roque se mete en el universo de un ritual criollo y consigue el mérito de que los bendecidos por San Lázaro le revelen sus milagros. Lázaro Díaz, un hijo de esa Habana de sincretismos y supersticiones suscribió desde Estados Unidos que a su madre y a San Lázaro “le debo mi fe y mi nombre, porque yo era uno entre los miles de cubanos que cada 16 y 17 de diciembre caminábamos varios kilómetros hasta el Santuario de El Rincón”.

En la óptica del documental que en su día difundió la antigua Radio Nederland, se clarifica el sentimiento de fe que guía al pueblo cubano. El documental de Roque García, que hace años indaga en su pasado y su cultura, es un legado al estudio del sincretismo religioso en la Isla donde nació.

"Cada 17 de diciembre, el Lázaro pobre y lleno de llagas, único personaje que Jesús menciona en sus parábolas evangélicas -explica Juan Carlos-, encuentra en los cubanos especial acogida entre los castigados por la lepra y otras enfermedades de la piel, algunos de los cuales están hospitalizados en el leprosorio contiguo al santuario donde año tras año veneran a San Lázaro".

“Es la devoción popular, estamos hablando de la religiosidad popular más importante del pueblo cubano”, reconoce en el documento Jorge Suardíaz, diácono de la Arquidiócesis de La Habana.

Versión para radio

"El milagroso viejo Lázaro"


VÍDEO:

 "Cuba, la veneración de San Lázaro"



A rastras hasta "El Rincón"
Es un viaje por la tradición ritual el trabajo de Juan Carlos. Los entrevistados le cuentan  sus fuertes pruebas de sacrificio para cumplir una ofrenda prometida: “Llevo cinco años con esta promesa. Una promesa de salud mía y de mi hija”, dice un padre de familia que se arrastra por la carretera que va de Santiago de las Vegas hasta El Rincón mismo.
“Yo le prometí al viejo Lázaro que si ella se me paraba de la cama, yo iba a hacer esto, año por año. Es una penitencia muy dura, el sabe lo que hace por mi y lo que yo hago por él. Yo tengo que pagarle”, recalca mientras empuja arrastrándose un carretón en el que porta la imagen de San Lázaro.
Después de escuchar Cuba, la veneración de San Lázaro, cualquiera diría que en cada cubano habita el espíritu de Lázaro.
Con este video-documental, Juan Carlos completó una serie de cultos populares que emprendió con los rituales por la veneración a la Virgen de La Caridad, la Patrona de Cuba.

Entrevistas y mucho testimonio es el legado con el que el realizador Roque García, afincado en Holanda, se declara un incursionador apasionado de Cuba y sus raíces, como antes lo hizo por muchas partes de Latinoamérica.


Cada vez que por la onda o la red se escucha un reportaje con las revelaciones suyas, no cabe la menor duda de que este colega, un master consumado de las ondas, vive la bonanza de la madurez de su carrera con el empeño imprescindible por perpetuar la historia de todo lo que a su paso encuentra.
Su anterior serie América Entretejida, con el sello también de Nederland, ya demostró todo el espectro de riquezas del lenguaje común de las culturas que confluyen en Iberoamérica como antes lo hizo en la serie Nueva Canción y en tantas otras. En todas, este afanado artífice de las ondas justifica los permanentes desvelos en la mirada con que siempre apunta sobre todos los confines de la América hispana.

Tal como está, Cuba, la veneración de San Lázaro, merece estar al alcance de la mano en cualquier archivo audiovisual del mundo mediático, la historia y la docencia, porque los 13 minutos que visualiza no tienen desperdicio por el revelador testimonio que en si mismo encierra.

Cuando visité a Juan Carlos en su casa de Hilversum, su alcoba era un mundo lleno de sus evidencias de incansable radiofonista, de sus periplos caribeños y americanos que justifican en él todo su desvelo  por armar historias.
Por eso digo que este hombre radio va a toda prisa hilvanando episodios y legando a cada paso epístolas que descifran el período máximo de su esplendor radiofónico. Sus vivencias no se resisten y saltan reveladoras del testimonio latiente que Juan guarda de los viajes por su Cuba y por América.

De cualquier manera, los trabajos de Roque son un reflejo del encierro en que siempre han convivido la radio y él, con la infinidad de personajes que llenan sus horas en las ondas.
Por eso digo que ese afán es innato suyo, porque Juan Carlos ha hecho maravillas, desde sus voces traídas desde Cuba hasta su América entretejida. Cuba, la veneración de San Lázaro, es una magistral realización que el autor ha de considerar con especial significación.
Toda la obra radiofónica de Juan Carlos Roque García no evita que el oyente acabe siempre pegado a ella, porque destilan sabiduría y enseñan historias.
LEA MAS SOBRE LOS REPORTAJES  QUE REALIZA JUAN EN SU SITIO WEB, SU PUNTO DE ESCUCHA EN LA RED: http://haciendoradio.blogspot.com/


A pocos cubanos que han cruzado el océano se les justifica tanto esa obsesionada vida de pasarse el tiempo de un lado a otro del Atlántico, rastreando las historias más diversas como lo hace Juan Carlos. Tal vez él ha nacido para ser así, un viajero incansable que va tejiendo en la radio sus historias. 



Sin proponérselo, en su sitio en la red, El arte de hacer radio, cada día va escribiendo la crónica de su vida y de su tiempo. 

1 comentario:

  1. Jesús, gracias por el detalle de dedicarme un post en tu blog Atrio Press. Este documental lo realicé en formato de video y audio, y creo que resume, en parte, el por qué de esta veneración de los cubanos por San Lázaro. Al menos, es un acercamiento diferente a cómo se vive esta pasión por el milagroso santo.

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